Restaurarán el Santuario de Mapethé, en El Cardonal

Se requiere de técnicas tradicionales y artesanales, con valor de 800 mil pesos, aproximadamente.
Lo urgente es determinar el grado de deterioro en las bóvedas por humedad al interior del templo construido originalmente en el siglo XVI.
Lo urgente es determinar el grado de deterioro en las bóvedas por humedad al interior del templo construido originalmente en el siglo XVI. (Arturo González)

Pachuca

Al santuario del Señor de Mapethé, en El Cardonal, le aguarda en 2014 el proceso de restauración más importante en doscientos años, un esfuerzo en el que el gobierno del estado invertirá recursos para investigación y obra, y en el que el patronato, conformado por personas del poblado en el Valle del Mezquital, han dedicado buena parte de su vida.

El ejemplo claro de cómo una comunidad puede involucrarse de manera responsable con el resguardo de su legado histórico y cultural se encuentra en Santuario Mapethé en Cardonal, donde la conservación de su templo del siglo XVIII los convoca a la búsqueda de más apoyos que permita esta labor.

Esta edificación religiosa ya reclutó a profesionales y aprendices de la restauración, se convirtió desde la década de 1980 en un ejemplo idóneo para un proyecto académico de formación, investigación, aplicación y reflexión acerca de la labor de restaurar una obra de arte.

José Vergara Vergara, director del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes en Hidalgo (Cecultah), informó del recurso que el gobierno federal destinará para la restauración de las bóvedas del templo, una labor que requiere de técnicas tradicionales y artesanales de construcción, y que costaría entre 600 mil y 800 mil pesos, según estimaciones del funcionario.

"La misma comunidad se organiza y han recibido recursos, como este de la impermeabilización de la bóveda, y que se sumarán a los el Cecultah ya solicitó también y se espera que este año se puedan aplicar" apuntó Vergara.

Lo urgente es determinar el grado de deterioro en las bóvedas, la humedad al interior del templo construido originalmente en el siglo XVI, y vuelto a hacer en el XVIII, presenta filtraciones y humedad que amenaza a los retablos de madera y hoja de oro, así como a las estatuas, imágenes y lienzos que se resguardan en su interior.

Esta labor requerirá, explica Vergara, de un rescate de técnicas cercanas a las originales que se usaron para la construcción, lineamientos de conservación así lo exigen, y esa es la razón por la que el costo de un trabajo de esta índole se eleve tanto.

"Este es el ejemplo de una comunidad que se involucra con su patrimonio, lo cuidan y vigilan pues es parte de su identidad, y por nuestra parte estamos tratando de integrar un proyecto que contemple varias etapas de restauración, pero lo que nos apura por el momento es la bóveda y evitar las filtraciones de humedad."

Ya hubieron otro tipo de intervenciones que el templo recibió en las últimas tres décadas, tal es el caso de la restauración de los cinco retablos laminados en oro, y en los que participa personal y alumnado de la Escuela Nacional de Conservación y Restauración del INAH.

La restauración de éstos requirió además del compromiso de los vecinos de Santuario, que para la colocación en los muros del templo se convocó a cuadrillas conformadas por gente del pueblo.

Milagros en Santuario

Santuario es una comunidad que surgió cuando un acaudalado minero español, Alonso de Villa Seca, trajo de su patria en 1545 aproximadamente, la talla de un Jesucristo Crucificado y que llevó a la capilla de Mapethe, donde extraía el mineral.

Se sabe que esta primera capilla se deterioró tanto que para 1615, tanto el Cristo como el templo, tenían un aspecto ennegrecido y mal trecho, por lo que el arzobispo Juan Pérez de la Cerna ordenó la destrucción de la imagen, y es aquí donde comenzaron los milagros, pues se dispuso que fuera enterrado con el primer anciano que muriera en la comunidad, cosa que no sucedió en diez años.

La capilla que hoy se erige fue construida por uno de los hijos del arquitecto José Durán, que nacido en Tlaxcoapan pero cuya labor se llevó a cabo principal en la Ciudad de México.