Restauración y conservación de edificios toltecas en 2014

Iniciarán con una investigación acerca del grado de deterioro en los elementos expuestos.
Habrá investigación, conservación y difusión de los momentos más importantes.
Habrá investigación, conservación y difusión de los momentos más importantes. (Archivo)

Pachuca

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), iniciará este año un proceso de conservación en el sitio arqueológico de Tula, que iniciará con una investigación exhaustiva acerca del grado de deterioro en los principales elementos expuestos al público.

El arqueólogo Luis Manuel Gamboa Cabezas confirmó el plan que aún espera la aprobación del instituto y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, que inclurá investigación, conservación y difusión de los monumentos más importantes, como el palacio quemado, los juegos de pelota y parte de la capilla abierta.

"Se busca evitar que estos monumentos se sigan deteriorando, actualmente afectados por el clima, pero también realizar trabajos que por falta de recursos no se realizan, como estudios de cerámica, lítica tallada, pulida, materiales en concha y restos arqueo zoológicos", confió en entrevista.

El proyecto multidisciplinario iniciará este enero y para esto se anticipa la llegada de un equipo de especialistas que incluyen arqueólogos, arquitectos, un geólogo, y un biólogo.

La principal de las exploraciones que se espera realizar es en la fachada oeste del palacio quemado, donde ya habían iniciado exploraciones en los sistemas de desagüe, y en esta fase se buscará rehabilitarlos para que realicen su función de evitar que el agua de lluvia siga afectando la edificación.

Un trabajo que se presta urgente, pues según el especialista el problema en Tula es que los fenómenos meteorológicos afectaron las edificaciones construidas a partir de sistemas de relleno de barro y tierra con fachadas de cantera, la cual ya se erosionó en su mayoría.

"La humedad, al momento que se introducen a núcleo de las estructuras, hizo que las arcillas se expandieran, y a contraerse con el clima seco propio de la región surgieron oquedades, fisuras e incluso derrumbes de la misa estructura."

A esta zona ya se realizaron antes trabajos de mantenimiento, pero el proyecto que se espera iniciar en 2014 es aún mayor, "lo que incluirá tomar muestras para fechamientos con técnicas arqueo magnéticas".

Iluminación nocturna

El proyecto para iluminar la zona arqueológica de Tulsa ya quedó descartado por el INAH, pues el proyecto que se impulsa será más cercano al ecoturismo y a concientizar sobre la importancia del entorno y del pasado tolteca de la región.

El proyecto de iluminación en la zona arqueológica, en particular de los monumentales Atlantes, se ideó para estimular el turismo nocturno en la región, una propuesta de las autoridades municipales, respaldada por la Secretaría de Turismo y Cultura de Hidalgo.

Pero la dependencia federal detuvo el proyecto, y además determinó que el ayuntamiento es el responsable de reparar la cerca que delimita el perímetro de la zona arqueológica, hoy rota y desvencijada lo que representa un riesgo en la conservación de los vestigios.

De igual forma, la delegación del INAH en Hidalgo apuró al ayuntamiento a realizar un ordenamiento del comercio artesanal, pues se considera que invaden los senderos de la zona, y mucha de su mercancía no es la apropiada para vender en las ruinas arqueológicas.

Y aunque al interior del municipio se apuesta porque el proyecto de iluminación impulse la actividad turística, antes se tendrá que apurar con el remozamiento del centro histórico del municipio y de su catedral.

CLAVES

En 2014 el INAH impulsará un ambicioso proyecto de restauración y conservación en la zona arqueológica de Tula, con especial atención a edificios emblemáticos como el Palacio quemado, los juegos de pelota y la capilla abierta.

Un trabajo que se presta urgente, pues los fenómenos meteorológicos afectaron las edificaciones construidas a partir de sistemas de relleno de barro y tierra con fachadas de cantera, la cual ya se erosionó en su mayoría.

Además el INAH anunció un incremento en el costo de acceso a la ciudad precolombina debido al gravamen con IVA, que por ser zona tipo A pasó de 46 a 48 pesos.