Registro de piezas, única defensa ante la piratería

La comunidad artesanal de bordadores en Tenango sufre del robo de sus diseños por parte de comerciantes; sin embargo, pocos son los instrumentos con los que cuentan para impedirlo.
El registro de piezas es la única herramienta para evitar la piratería de los artículos tradicionales mexicanos.
El registro de piezas es la única herramienta para evitar la piratería de los artículos tradicionales mexicanos. (Arturo González)

Pachuca

La piratería es ahora un problema que aqueja a los artesanos, las piezas comercializadas en éste y otros países de procedencia asiática afectan de forma directa a los productores, y existen pocos mecanismos para evitar este problema, reconoció el director de planeación del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), Víctor García de Ochoa.

Uno de estos casos es el que afecta a la comunidad artesanal de bordadores en Tenango de Doria, los diseños de sus tenangos han sido objeto de robo, y se comercializan elaborados industrialmente en distintos países, sin que se pueda al momento detener el problema.

“Este problema no ha sido exclusivo de Hidalgo y sí afecta a distintos artesanos, se agarran algunos diseños o piratean algunos tipos de artículos, y para cuidar que esto no suceda primero se deben registrar las piezas, darles una marca ante instancias de protección intelectual”, explicó.

Pero el registro de cada pieza, la conformación de una marca y su registro, aunque de considerable ayuda, quedan fuera del alcance de la mayoría de los artesanos, un problema que aún no se puede detener, y que afectará a estos productores durante más tiempo.

“Pasa que vienen de otros lugares, compran los artículos y de ahí extraen los diseños para plasmarlos en diferentes cosas, pero para poder hacer un reclamo se debe hacer todo un proceso previo y exigir o defender estos diseños, pero no tenemos a nivel internacional una injerencia en tanto no esté protegido su producto ante el IMPI”.

El problema adquiere magnitudes mayores si se considera que afecta también a otras empresas además de las familiares, en los proveedores de materia prima también repercute este plagio. “Con el tenango sucede que no es posible otorgar una denominación de origen, pues los materiales con los que están hechos no son propios del lugar, pero los diseños sí son originarios de aquí, no tenemos más medios que el de defender eso único, pero tiene que surgir del creador”, agregó García de Ochoa.

El funcionario explicó que la institución tiene programas de apoyo para los artesanos que quieren iniciar con el registro de sus piezas, y aunque una buena parte de este sector vive por debajo de la línea de bienestar, existen los productores que ya encontraron nichos de mercado que les permite proteger sus creaciones.

“La difusión de las artesanías servirá mucho para protegerlas de la piratería, pero más importante será acompañar a los artesanos al registro de sus piezas, una labor igual de importante que la búsqueda de nichos de mercado, y la posibilidad de que coloquen ellos directamente sus artículos en los países donde se consume la piratería”.

Además de garantizar la compra directa a los productos de los artesanos que menos recursos económicos tienen, les permite la comercialización de las piezas con el respaldo de la institución.

“La artesanía es importante a nivel nacional, por ello se deben pensar en estrategias que permitan el acceso de éstas a mercados importantes, pero como en toda empresa son los creadores los que deben preocuparse por sus productos”, comentó.

Claves

Certeza jurídica

-El Fonart tiene programas que acompañan a los creadores al registro de sus piezas, un primer paso en caso que se registre algún tipo de plagio.

-Este instrumento, que da certeza jurídica, es indispensable para los artesanos que ya encontraron nichos comerciales de relevante magnitud..

-El registro de piezas artesanales es la única herramienta para evitar la piratería de los artículos tradicionales mexicanos, como el robo de diseños y objetos utilitarios.