Principales retos son en zonas rurales: UNFPA

Marginación y pobreza ponen en riesgo la vida de menores y los hace propensos a la violencia y la agresión, según especialista.
Leonor Calderón Artied, de visita en Pachuca.
Leonor Calderón Artied, de visita en Pachuca. (Héctor Mora)

Pachuca

El embarazo adolescente, la mortalidad materna, la salud sexual y reproductiva son retos pendientes en estados donde gran porcentaje de sus habitantes se localizan en poblados rurales, sin acceso a métodos anticonceptivos ni educación oportuna, lo cual pone en riesgo la vida de menores y, también, los hace propensos a la violencia y la agresión sexual, afirmó la representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas en México (UNFPA, por sus siglas en inglés), Leonor Calderón Artied.

Durante la clausura del foro regional zona centro del país para la elaboración del Programa Nacional de Población 2013-2018, la activista recalcó que el embarazo en menores de edad “sigue siendo un problema que trunca la vida y el desarrollo de muchas personas jóvenes”, principalmente de niñas, quienes abandonan estudios y no logran cumplir sus objetivos profesionales.

“Vemos en los registros que a partir de los 15 años de edad se da este problema, pero lamentablemente tenemos embarazos de niñas de menos de 14 años; víctimas, en la mayoría de los casos, de abusos, de violencia y de agresiones”, afirmó.

Argumentó que por la poca conciencia que tienen los niños sobre la vida sexual, no pueden consentir razonadamente una relación,

“Aunque que muchas veces se argumente que no hubo objeción a la relación, que fue consentida, no hay posibilidad de que una creatura de 12 u 11 años de edad pueda razonadamente dar un consentimiento a una relación sexual. Es abuso, es violencia, cuando no directamente una violación”.

Dado que esta situación, a pesar de los avances en políticas de prevención por parte de los poderes Ejecutivos, no se ha erradicado, Calderón Artied consideró que la educación debe ser la herramienta para disminuir los abusos sexuales, un rubro en el que los gobiernos deben trabajar para homologar oportunidades para toda la población, principalmente en zonas rurales, donde más se presentan agresiones contra mujeres, además de sexuales, físicas y emocionales.

“Las niñas adolescentes mexicanas demandan nuestra atención, demandan terminar más años de escolaridad, porque está comprobado que a más años de estudio de una mujer hay menor mortalidad materna, infinitamente menor mortalidad infantil, menos riesgos de ser víctima de violencia sexual o de agresiones de género.

“El sector educativo juega un rol fundamental, está probado que la información y la instrucción oportuna, temprana y de acuerdo a las condiciones culturales evita los embarazos tempranos y hace que los y las adolescentes inicien un ejercicio responsable de la vida sexual, pero no se nos enseña oportunamente como hacer uso de ella de manera responsable”, expuso. También llamó a las autoridades para que, con oportunidades laborales, sean los jóvenes quienes propicien el desarrollo del país. “Debemos recordar además que en México, y en esta región centro, estamos en ese momento que llamamos el polo demográfico porque tenemos el porcentaje más grande de población joven que en la historia, pero esto sólo será aprovechado si les damos las herramientas necesarias para ser productivos y les damos las oportunidades para insertarse en el mercado de trabajo.

“Si se dan esas conjunciones tendremos una fabulosa oportunidad, si no se dan, podemos tener una bomba de tiempo”.

Otro problema en Hidalgo es la migración, la cual dijo, obliga a los gobiernos a establecer líneas de acción urgentes, sin que se transgredan los derechos humanos de quienes buscan cruzar la frontera y que provienen de países centroamericanos.

“A México le toca ser el último corredor de la migración latinoamericana, sobre todo de la región mesoamericana, con todas las problemáticas que eso implica y con todo el reto para poder mantener el respeto de los derechos que no son en su mayoría delincuentes”.