Presentarán en Mixquiahuala obra sobre abuso sexual

No tocar, del dramaturgo Enrique Olmos, versa sobre la ruptura del núcleo familiar y la violencia sexual entre los menores de edad. 
La intención de la obra es abrir, dejar ver por completo y sin confundir, una realidad cotidiana de los niños.
La intención de la obra es abrir, dejar ver por completo y sin confundir, una realidad cotidiana de los niños. (Sergio Lozado)

Pachuca

El próximo 7 de febrero, el Teatro Cuauhtémoc de Mixquiahuala recibirá la obra infantil No tocar, obra de Enrique Olmos que aborda una historia de abuso sexual y la ruptura del núcleo familiar.

No tocar hace ver a los niños y a sus maestros la importancia de estar atentos a un posible abuso sexual. En la hora de duración de la presentación, es visible la reacción de los estudiantes y docentes, lo que pone de manifiesto la pertinencia de un trabajo que aborde ésta y más problemáticas.

María y Liz son las mejores amigas, pero desde hace una semana a María se le nota triste, su madre cada que se va la encarga con su prima y ella la acaricia de formas que la lastiman, y no encuentra la manera de contarlo a alguien, sólo a su compañera.

¿Qué son las caricias? Es la pregunta de María a su madre cuando está a punto de revelar el secreto que la daña, pero el valor no le alcanza y debe ser su amiga la que lo revele a su abuelo, que le da una de las más importantes lecciones de vida: si en verdad quieres a tu amiga harás lo mejor para que no sufra más, sin importar que tal vez no vuelvas a jugar con ella.

La carga emocional que provoca en las víctimas del abuso el mantener un secreto acerca de algo que las lastima, es la forma en que el dramaturgo Enrique Olmos de Ita aborda este tema para mostrarlo a los niños, para que a través de la introspección de los personajes puedan ellos también identificar de qué forma enfrentar un problema de esta índole.

"Si de verdad nos interesa un poco su porvenir y orientarles en algún sentido hacia la posibilidad de elegir, o estimularlos a participar en los cambios que se imponen en una sociedad como la nuestra, tenemos que hablarles sin concesiones ni tibiezas. En todo caso, el más grande valor, quizá el único que nos resta y podemos fomentarles, es la inteligencia [...] hablemos con ellos, entonces, como los sujetos que son, no insultemos su inteligencia ni subestimemos su sensibilidad al respecto" comenta el autor.

Para esto han llegado alumnos de quince municipios de Hidalgo, y la meta según reveló el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo (Cecultah), es que 16 mil niños asistan a esta obra, para la cual se presentaron trece funciones semanales para alcanzar este objetivo.

Para Enrique Olmos la intención natural de este texto dramático, es abrir, dejar ver por completo y sin alusiones que confundan, una realidad cotidiana de los niños.