Pachuca revivirá experiencia de carnaval

El carnaval en Hidalgo toma formas diversas de acuerdo a la historia o tradición cultural de los grupos que lo llevan a cabo y a las innovaciones que han decidido agregar en cada caso.
El carnaval tendrá cerca de 500 participantes.
El carnaval tendrá cerca de 500 participantes. (Arturo González)

Pachuca

Pachuca revivirá la experiencia de Carnaval el próximo 22 de febrero, la fiesta tradicional más importante en distintas regiones de Hidalgo inundará las calles de la ciudad con cerca de 500 participantes en comparsa.

Como sucedió en 2013, cerca de 2 mil sorprendidos transeúntes verán el paso por la céntrica calle de Guerrero de delegaciones de treintaitrés municipios, una tradición que marca el inicio de un periodo de abstinencia y recogimiento en la tradición católica de distintos pueblos.

El objetivo es acercar esta tradición a los habitantes de la capital del estado, a la vez de promocionar la visita a los municipios donde esta manifestación inunda las calles y forma parte de la identidad de su gente.

El carnaval en Hidalgo toma formas diversas de acuerdo a la historia o tradición cultural de los grupos que lo llevan a cabo y a las innovaciones que han decidido agregar en cada caso.

Así, tenemos carnavales en el Valle del Mezquital, la Sierra Baja y Sierra Alta, Huasteca, Sierra de Tutotepec, en el municipio de Acaxochitlan y el Valle de Tulancingo, por lo que corresponde al pueblo otomí de Santa Ana Hueytlalpan.

En tanto que en Tasquillo y en Alfajayucan, el carnaval es el escenario para activar actos de fe a imágenes católicas como el emblema mariano en sus advocaciones guadalupana y virgen de San Juan de los Lagos y la santa cruz.

Los pueblos otomíes de la Sierra de Tutotepec realizan carnavales a modo de marco para las fiestas al Señor de Chalma. En el pueblo de Tecozautla, el carnaval actúa como elemento contextual de los honores al Señor Santiago y al Señor de las Maravillas o "San Carnavalito".

Sobre la historia del carnaval en Hidalgo, el escritor Artemio Arroyo Mosqueda destaca el festejo colectivo que realizan los más tradicionales, donde lo chusco y la gracejada generan el entusiasmo, invitando a la participación directa.

El autor de El diablo en el corazón, dice que "el carnaval hidalguense reviste formas diversas de acuerdo a la historia o tradición cultural de los grupos que lo llevan a cabo y a las innovaciones que han decidido agregar en cada caso".