Organizarán seminario fotográfico con enseñanzas de Eleazar López

En los 13 años al frente de la Fototeca, ésta se convirtió en el modelo para otros repositorios de imagenes en el país, afirman.
Reconocimiento al legado del fundador de la Fototeca Nacional.
Reconocimiento al legado del fundador de la Fototeca Nacional. (Cortesía)

Ciudad de México

En reconocimiento al legado del fundador de la Fototeca Nacional, Eleazar López Zamora, desde el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se promoverá una actividad académica que sirva como espacio de reflexión y discusión sobre el abordaje de la imagen fotográfica, desde diferentes vertientes disciplinarias.

El doctor Luis Barjau, director de Estudios Históricos del INAH, expresó la idea de hacer justicia al legado de Eleazar López Zamora, mediante la organización de un seminario que bien podría titularse La imagen como fuente y la fuente como imagen, convocando a teóricos y fotógrafos para encontrar caminos que impulsen aún más la cultura visual moderna.

Todos coincidieron en su versátil formación -desde su gusto por la literatura, el cine, los viajes dentro y fuera de su país, e incluso la edición-, y cómo ésta le sirvió para convertirse más tarde en un promotor de la fotografía generada desde México.

Carlos Martínez Assad, investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México, comenzó el anecdotario con la autoridad que le dan 54 años de amistad que mantuvo con López Zamora.

Por su parte, la investigadora de la imagen Patricia Massé, cuestionó cuándo puede considerarse que alguien es un fundador. "En el entendido de crear las bases de una obra, López Zamora fue la piedra fundacional de la Fototeca Nacional, aunque haya comenzado a dirigirla seis años después de que llegara el Archivo Casasola al ex Convento de San Francisco, en Pachuca".

En 1982, la Fototeca era más bien un almacén de imágenes dentro del Centro Regional del INAH en Hidalgo y recibía la denominación de Archivo Histórico Fotográfico.

Samuel Villela, John Mraz, Rebeca Monroy, Ariel Arnal, Alejandro Castellanos, Daniel Escorza y José Antonio Rodríguez, entre otros que ahora son notables historiadores de la imagen, reconocieron la generosidad con que el ex titular de la Fototeca Nacional les abrió las bóvedas de ese espacio, para comenzar a crear conocimiento en torno a las fotografías.

En los 13 años que estuvo al frente de la Fototeca, ésta se convirtió en el modelo para otros repositorios de imágenes en el país, y se enriqueció con otros acervos como las tarjetas de visita de Cruces y Campa, del siglo XIX; los registros de Guillermo Kahlo de los edificios históricos nacionales, y miles de imágenes más soportadas en placas, nitratos, albúminas, ferrotipos y negativos de diverso formato.