Nueva nomenclatura, con graves errores

Comité del Centro Histórico de Pachuca lo detectó y alerta de la situación.
Nueva nomenclatura, con graves errores, solicitarán al ayuntamiento la corrección de placas.
Nueva nomenclatura, con graves errores, solicitarán al ayuntamiento la corrección de placas. (Arturo González)

Pachuca

El Comité de Preservación y Conservación del Centro Histórico de Pachuca solicitará al ayuntamiento la corrección de las placas recientemente colocadas en las calles, pues se modificó la nomenclatura de éstas y de algunos barrios, y que un proceso de esta índole debe pasar por comisiones en cabildo.

El cambio en el nombre de las calles podría generar un conflicto legal para sus habitantes, que vieron colocadas en sus calles placas que además de generar confusión, no corresponden a lo indicado en sus documentos oficiales, además de borrar de tajo la historia y tradición de algunos barrios.

Con la iniciativa del ayuntamiento capitalino y de la Secretaría de Turismo y Cultura del estado, en la mayoría de los casos se pusieron los nombres completos de los personajes históricos a los que se dedica la calle, en otras se confundieron con las personas a las que se hacía referencia, y en otras se retomaron nombres ya en desuso.

“Es necesario considerar el nombre de la calle tal cual como se le conoce, como viene en las actas de nacimiento o en los testamentos, y el cambiarle el nombre implica necesariamente un motivo de conflicto para las familias que viven ahí”, comentó en entrevista Bonfilio Salazar, presidente del comité.

Los integrantes del organismo ciudadano observan urgente que el municipio retome seriamente esta responsabilidad a través de la comisión de nomenclatura del cabildo, función que desatendió en el centro histórico.

“Que Turismo aporte en el centro histórico nos parece muy bueno, pero debe hacerse por el canal adecuado, que es primero la presidencia municipal con su cabildo con la comisión, y necesariamente también con los vecinos. Lo que decimos es que aún cuando hubiera un error, ése ya es el nombre de la calle y se debe respetar, pues va teniendo permanencia en el tiempo, no sólo jurídica sino cultural y de identidad”, agregó Tonatiuh Herrera, miembro de la organización.

Los errores van desde los muy obvios, como la calle de Covarrubias, hoy Francisco Díaz Covarrubias, hasta los más complicados, como regresar el nombre de Barrio de la Alta California al popular Barrio El Atorón. O el caso de la calle Blas Balcácer en La Surtidora, un nombre modificado por sus habitantes, pues no gustaban de nombrarla Balcarcel, apellido de un ingeniero liberal del siglo diecinueve.

Incluso hay algunos donde la ignorancia de los nombres de personajes históricos llevó a confundir en estas placas la biografía respectiva, como el caso de la calle Justino Fernández, que se asumió que se trataba del redactor del catálogo de construcciones religiosas de Hidalgo, cuando la calle fue nombrada en honor a un homónimo que fue gobernador del estado.

Un error más, el nombramiento como Manuel Villa a la calle aledaña a la actual Basílica menor, que explican ha sido una sucesión de equivocaciones: se le nombraba Villa por el templo católico pero nunca fue su nombre, y a manera de adaptar la historia le agregaron el primer nombre pues se dice que vivió ahí un boxeador relevante con esos nombres.

Un antecedente ya había ocurrido hace años con el cambio de nombre a la calle Salazar, que el ayuntamiento dispuso arbitrariamente modificarlo a Martínez Balmori, como honor al funcionario universitario, pero que los pobladores rechazaron rotundamente, y que cabildo tuvo que dar marcha atrás.

“Está bien que haya correcciones en las fichas pues son de orden turístico, y creo que la presentación e imagen es la correcta como aportación cultural, pero sin perder la verdadera esencia de la gente que ahí vive, se debe respetar la identidad de los barrios”, agregó Salazar.

Claves

Placas

- Al colocar nuevas placas a las calles del centro histórico, se modificaron los nombres de estos sitios, lo que podría en un predicamento jurídico a sus habitantes.

- Los errores van desde los muy obvios, como la calle de Covarrubias, hoy Francisco Díaz Covarrubias, hasta los más complicados, como regresar el nombre de Barrio de la Alta California al popular Barrio El Atorón.

- Incluso la ignorancia sobre los personajes históricos llevó a confundir en estas placas la biografía respectiva, como el caso de la calle Justino Fernández.