Llega a la capital del estado muestra de arte disidente

Son trabajos que en su momento sufrían desde la reprobación de una sociedad más conservadora hasta la censura de un régimen que en algunos casos era también criticado por los mismos artistas.
Las técnicas presentadas son: pinturas, fotografía y escultura.
Las técnicas presentadas son: pinturas, fotografía y escultura. (Héctor Mora)

Pachuca

Disidencia y rebelión unidas en el arte, eso encontramos en la Colección del Museo de Arte Moderno: un siglo de crítica que fue inaugurada en el Cuartel del Arte, recinto que resguardará 45 obras de una veintena de artistas hasta el 25 de mayo.

Son obras en diferentes técnicas: pintura, fotografía y escultura, todas con una visión de transgresión a las reglas sociales, pero no siempre como apología de las revoluciones, sino también como sarcasmos de una profesión donde ser contestatario es obligatorio.

"Es poner al artista como un disidente, una gente que tiene la misión de cuestionar, de tener autocritica que es el sentido final de esta exposición", señaló la directora del Museo de Arte Moderno, Sylvia Navarrete Bouzard.

Son obras que en su momento sufrían desde la reprobación de una sociedad más conservadora hasta la censura de un régimen que en algunos casos era también criticado por los mismos artistas quienes los señalaban como lo peor que pudo pasar.

"La Revolución es un punto de referencia, porque ahí nace una corriente del arte moderno mexicano a partir de la Revolución, obviamente los artistas de los años 20 abordan la Revolución de diferente manera, como un acercamiento elogiosa como con Diego Rivera, y puede haber una manera muy crítica como puede ser José Clemente Orozco", añadió.

Entre los artistas que están expuestos encontramos a los mencionados José Clemente y Diego Rivera, pero también a Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo y Remedios Varo, algunos de los personajes más conocidos entre la sociedad mexicana.

Algo que el visitante a la exposición puede encontrar en las obras son rastros de los orígenes de cada autor, por ejemplo Rafael Coronel, quien por medio de su cuadro "Ratas comiendo lombriz" da cuenta de que en su juventud tuvo contacto con la pobreza, y es la rata símbolo de la miseria.

Otro artista, aunque no se consideraba como uno es Enrique Matinedis, fotógrafo conocido por sus placas de nota roja, pero que con su lente experta le quita lo grotesco a escenas policiacas para dejarnos imágenes hermosas, como la del Hotel Rergis de la Ciudad de México tras el terremoto de 1985, cuando quedó destruido por la naturaleza.

"¿Qué ha pasado en el arte mexicano? ¿Qué tan mítico han sido los artistas mexicanos, con la realidad del país, sino con la realidad política, con la realidad social, con los abusos de la iglesia, con la corrupción, cómo reinterpretan su propia historia".

No es una exposición sencilla de comprender, hay cuadros que sobrepasan algunas de las imágenes más violentas que cualquier persona común ve, como "La muerte de el Tigre de Santa Julia" de Daniel Lezama, la cual a decir verdad es muy violenta.

Reflexiones sobre el papel de las revoluciones, de la mujer en una sociedad machista o la integración de la cultura milenaria de México en el siglo XX, todo eso está en esta Colección del Mueseo de Arte Moderno.

CLAVES

Sylvia Navarrete Bouzard aseguró que esta exposición es la manera de acercar a los mexicanos con su arte, el fin último de los museos de toda la República.

Destacó las instalaciones del Cuartel del Arte, ya que cuenta con aire acondicionado, pocas ventanas e iluminación adecuada para una exposición como ésta que no va a cualquier lado.

Del valor de la obra, Navarrete mencionó que para el seguro del traslado se estima un valuó de 50 millones de dólares, lo que es inferior al valor comercial.