Iglesia llama a erradicar la violencia de los hogares

Yaír Ortega Martínez, Presbítero de la Arquidiócesis de Tulancingo, consideró que es momento pedirle a la ciudadanía un acto de reflexión para contribuir a frenar la violencia.
La Arquidiócesis de Tulancingo hizo un llamado a la sociedad hidalguense.
La Arquidiócesis de Tulancingo hizo un llamado a la sociedad hidalguense. (Héctor Mora)

Tulancingo

La Arquidiócesis de Tulancingo hizo un llamado a la sociedad hidalguense a erradicar la violencia de todo tipo, principalmente la que se vive en las familias, que es la principal causante de que la agresividad se refleje en la comunidad.

Yaír Ortega Martínez, Presbítero de la Arquidiócesis de Tulancingo, dijo que debido a que actualmente la sociedad se haya bombardeada por diferentes comportamientos de violencia y México es un reflejo de todo lo que pasa en este mundo "que no ha sido creado para eso, es necesario recordar lo fundamental de esta doctrina que es proteger a su prójimo y no lastimar la parte física y emocional de otro ser humano, principalmente de su núcleo familiar".

En entrevista, consideró que es momento pedirle a la ciudadanía un acto de reflexión para contribuir a frenar la violencia que actualmente acecha en muchos lugares del país y el Valle de Tulancingo no es la excepción.

"Creados a imagen del Dios único y dotados de una misma alma racional, hombre y mujer, no debieran porque ahora comportarse con violencia", comentó.

Refirió que una de las principales preocupaciones de la arquidiócesis es erradicar la violencia intrafamiliar que es la principal causa de que esta se refleje en los hechos delictivos.

"La Iglesia desde siempre, ha estado en contra de los actos que afecten al prójimo, que dañen y que lastimen la parte física del ser humano, en contra de cualquier acto violento. Inclusive llama violencia y se mantiene en contra de toda conducta que dañe la integridad del ser que ya vive dentro del vientre de una madre", comentó.

En este sentido abundó sobre hechos que también consideran violencia, como el aborto, la eutanasia, la agresión, la ira y todo comportamiento que afecte la integridad del ser humano.

"De hecho, el quinto mandamiento prohíbe, como gravemente contrarios a la ley moral: el homicidio directo y voluntario y la cooperación al mismo; querido como fin o como medio, así como la cooperación del mismo", detalló.

Señaló que se ha sabido de un incremento considerable de este tipo de acciones en esta parte del estado y es por ello que se ven en la necesidad de extender un exhorto enérgico a todos los practicantes de la fe católica.

Mencionó que por ello la Iglesia Católica reprueba cualquier tipo de violencia: ira, guerra, aborto, agresiones, injusticias, secuestro, extorsión, tortura, y a su vez lucha incansablemente por la paz.

"La paz en el mundo, que es la búsqueda del respeto y del desarrollo de la vida humana, no es simplemente ausencia de guerra o equilibrio de fuerzas contrarias, sino que es la tranquilidad del orden, fruto de la justicia y efecto de la caridad. La paz en la tierra es imagen y fruto de la paz de Cristo", consideró.