La Huasteca hidalguense está presente en la Feria Internacional del Tamal

En el encuentro, que se efectúa en el DF, participan 13 estados y al menos 15 países.
Un platillo típico también en las huastecas potosina y veracruzana.
Un platillo típico también en las huastecas potosina y veracruzana. (Moisés Pablo/Cuartoscuro)

Pachuca

El zacahuil, platillo originario y tradicional de la Huasteca Hidalguense, es una de las 110 variedades que se degustan en la Feria Internacional del Tamal en Coyoacán, Distrito Federal, en donde participan 13 estados y 15 países.

Esta comida típica, envuelta en hoja de plátano y hoja de papatla, se exhibe junto con tamales de otros países, como los de mariscos con masa pintada con tinta de calamar, de Venezuela, o el de hallacas (variedad de arroz) de Colombia.

En la Plaza Hidalgo, ubicada en el centro histórico de dicha demarcación, también se congregan otras variantes del tamal: la humitas y chancho en piedra (carne de puerco en salsa roja con paprica), de Chile; las montucas que son de maíz tierno, son dulzones, con carne de pollo y se les puede agregar crema, de Honduras; las humitas y hallacas, de Chile, así como el nacatamal (harina de maíz rellena con carne de cerdo adobada con achiote, tocino, arroz, papas en rodajas, hierbabuena, tomate, cebolla, chile congo, sal, ciruelas, aceitunas y pasas) de Nicaragua.

Otros países que participan en la segunda edición del festival son Panamá con su tamal de gallina y cerdo en salsa de tomate envuelto en hoja de plátano, Guatemala con los chuchitos de manteca de cerdo, recado de tomate, relleno de carne, pollo o cerdo, envuelto de hoja seca, y Bolivia con las humitas.

Entre los tamales representativos por estado destacan el de hoja de plátano con mole negro, de Oaxaca; el de hoja de maíz guisado en chile ancho, de Tamaulipas;  el ‘chipilín’ de Chiapas, el Guajolota (torta de tamal) del Distrito Federal; los divorciados (mitad de pollo y mitad de cerdo), de Guanajuato; los uchepos y corundas, de Michoacán; los de cochinita pibil, de Yucatán; así como el endiablado y embrujado (de camarón con salsa roja picante), de Veracruz.

Esta Segunda Feria Internacional inició con la presentación de la “guajolota” más grande del país, de 1.38 metros de largo con 57 de ancho y culminará este 2 de febrero, Día de la Candelaria, cuando se acostumbra a degustar este platillo típico de la gastronomía mexicana.

Según la Secretaría de Turismo capitalina, con este festival esperan una afluencia de 150 mil visitantes y una derrama económica superior a los 30 millones de pesos.

El zacahuil está hecho a base de masa de maíz martajada con manteca de cerdo y chiles molidos con especias y sal, que luego se rellenan con grandes trozos de carne de cerdo cruda, pollo y res. Luego se hace una cama gruesa con hojas de papatla, se untan con la masa, se añade el relleno y se envuelve con otro tanto de hojas, dándole forma al tamal. El envoltorio se amarra con un mecate grueso, luego con un alambre y se mete en un horno de leña que se tapa con una o varias piedras grandes para que no escape el calor.

El zacahuil se acostumbra en fiestas familiares y patronales, aunque por su tradición también se consume cada domingo. Además de la Huasteca Hidalguense, es una tradición en las regiones de las huastecas potosinas y veracruzanas, así como en algunos pueblos de Tampico.