[Historia] La riqueza del Conde de Regla

Cierto o no, el Conde de Regla dejó las bases para lo que es una de las ciudades más importantes de la minería.
Hay quien dice que entre los rincones de sus haciendas hay un laberinto de túneles, los cuales tenían diversas funciones.
Hay quien dice que entre los rincones de sus haciendas hay un laberinto de túneles, los cuales tenían diversas funciones. (Archivo)

Pachuca de Soto

En Hidalgo es conocida por todos la historia de Pedro Romero de Terreros, Primer conde de Regla. Ese hombre que llegó de España en el siglo XVIII sin dinero y que termino siendo el hombre más rico del mundo debido a que encontró en lo que en su momento era una de las zonas mineras más ricas del mundo.

Como es natural en todos los casos de éxito, no pararon de surgir rumores, chismes e historias referentes a cómo un simple español pudo erigir semejante fortuna de la nada. Una de ellas cuenta que en su juventud, Pedro llegó a lo que hoy es Real del Monte en busca de aventuras.

Eran tantas sus ganas de progresar y tan pocos sus recursos que anduvo vagando por la montaña todo el día hasta que cayó la noche. Sin más que su equipo de acampar muy rudimentario, pernotó a la intemperie.

Una vez instalado y ya con la noche a punto de cubrir el cielo, encendió una fogata para protegerse tanto del frío como de los animales que pudieran atacarlo. Para gran sorpresa de Pedro, del fuego comenzó a emanar plata.

Esa era la razón por la cual el Conde de Regla obtuvo su riqueza, según contaban las personas de la época, quienes desde luego no atribuían ese “milagro” a la Divinidad, sino a los seres del Infierno, siempre atentos a quien ofrece su alma.

Dicen que lo que pasó en realidad esa noche es que Pedro invocó a Satanás y le ofreció su alma a cambio de convertirse en el hombre más rico del mundo, a lo cual el Diablo accedió con gusto, pues durante la vida del Conde se alimentó de su ambición.

Otros dirían que fue un pacto con Satanás lo que generó la más grande riqueza de la Nueva España, esa que aún en la actualidad deja ver su magnificencia en el Pueblo Mágico de Huasca.

Hay quien dice que entre los rincones de sus haciendas hay un laberinto de túneles, los cuales tenían diversas funciones. Una de ellas era la de esconder parte de su tesoro, pero también para comunicarse con el Diablo cuando quería más dinero.

Cierto o no, el Conde de Regla dejó las bases para lo que es una de las ciudades más importantes de la minería tanto ayer como hoy.