[Historia] La recompensa: 30 mil por matar a su amor y vender a su sangre

Cuando recibió el dinero pensó que tenia el mundo en sus manos. No contaba con ser descubierto como responsable del asesinato de su esposa y la venta de su bebé.
Amado le comentó a su esposa que se deshicieran de la niña. Por no acceder la mando matar.
Amado le comentó a su esposa que se deshicieran de la niña. Por no acceder la mando matar. (Héctor Mora)

Pachuca

Cuando Amado tuvo casi los 30 mil pesos en sus manos, pensó que tenía el mundo en sus manos, haría y desharía lo que siempre quiso, pero no contaba con ser detenido por la policía al ser señalado como el responsable de haber asesinado a su esposa y vendido a su hija de un mes de nacida para obtener ese dinero.

El plan de Amado estaba trazado con exactitud y la policía no sospechaba de él, sin embargo olvidó la parte más importante para evadir a la policía y era creerse él mismo la historia que había confeccionado.

Amado comenzó por reportar a su esposa de 20 años de edad y a su hija de un mes de nacida, como desaparecidas, explicó a la policía que un grupo de sujetos a bordo de camionetas oscuras las habían secuestrado mientras él acudió a comprar pan para la merienda de esa fría noche de agosto.

Explicó a la policía que su esposa y su hija habían sido "levantadas" por hombres desconocidos cuando en realidad él contrató un par de sujetos para que secuestraran y asesinaran a su esposa y luego de haberla matado, arrojar su cuerpo en el Estado de México, a fin de evitar que la policía tuviera acceso al caso.

Mientras él en complicidad con familiares y un conocido en un hospital ya negociaban la venta de la menor a una pareja en el estado de Querétaro por un pago de 35 mil pesos.

En alguna ocasión antes de que planeara el asesinato, Amado le comentó a su todavía esposa que se deshicieran del hijo, aquella noche en que ambos hablaron pelearon, pero la decisión de la concubina de Amado era firme, la menor no se vendía y se quedaría con ellos.

Después de ese momento Amado tomó la determinación, el tener a una hija no deseada y con las numerosas carencias estaba convencido de que era necesario eliminar a su esposa antes de vender a su hija.

Así, una noche de agosto, luego de acudir a la tradicional feria de Los Angelitos en Tulancingo, confabuló con amigos y familiares el rapto y asesinato de su esposa e hija, pero para evitar verse involucrado, Amado pidió a su esposa lo esperara en una esquina, mientras él iba a comprar pan y ese sería el momento en que sus cómplices raptarían a la mujer a la menor.

El plan se cumplió al pie de la letra, madre e hija fueron raptadas, la mujer de 20 años asesinada y el cuerpo abandonado a orilla de la carretera en los límites con el Estado de México y la menor había sido vendida; sin embargo en una segunda entrevista olvido la historia, cegado por la ambición del dinero y olvidó la historia original.

La mala memoria de Amado causó sospecha entre los agentes investigadores quienes al interrogarlo a fondo descubrieron que Amado mentía y al presionar en la investigación aceptó que había confabulado simular el rapto de su esposa e hija para a una asesinarla y obtener dinero de la venta de su hija a quien no planeo y no pretendía amar; ahora Amado se encuentra en prisión, sin dinero, amigos y completamente solo.