[Historia] "El puente de la gallina", un paso a la desaparición

Esta historia es una de tantas que cuenta la gente y muchos lo llaman una trampa mortal; en él la gente se perdía en la nada.
"Esto es cosa del diablo", gritó un hombre antes de perderse en el agua.
"Esto es cosa del diablo", gritó un hombre antes de perderse en el agua. (Cortesía)

Pachuca

¿Qué tanto valor tiene un ave de corral? Para quienes vivimos en la ciudad poca, pero para la gente arraigada al campo es mucho lo que representa una gallina. Tal vez por eso seres de otro mundo, quizás el Infierno, tientan a la buena gente de zonas rurales con este tipo de animales.

No es broma, si no pregúntenle a la gente de Santiago Tulantepec que sabe la historia del Puente de la Gallina. Construcción perdida en algún lugar de ese municipio, tanto como las personas que alguna vez pasaron por él para no ser vistos nunca más.

Resulta que en un poblado cercano a lo que hoy es la cabecera municipal había un camino de unos cuantos kilómetros. Era paso obligado para entrar y salir del pueblo; lo más llamativo del sendero era un puente de 10 metros que cruzaba por encima de un riachuelo.

Aunque todo el mundo lo usaba, algunos dicen que era una trampa mortal ya que de vez en cuando aparecían a la mitad del puente una gallina con sus polluelos.

Dicen que una vez, un hombre llamado Ramón iba de camino a Santiago Tulantepec. Con su par de emulas cargando un montón de leña, el joven se prestaba a cruzar el puente solo, cuando de repente escuchó unas pisaditas.

Tras voltear no vio nada, así que prosiguió su camino; volvió a escuchar ese ruido, ahora acompañado de un cacareo. "Pero miren nada más que tenemos aquí, si es una gallina y unos pollitos" dijo en voz alta Ramón muy alegre por su descubrimiento.

Sin más atención que para los animalitos los comenzó a perseguir en medio del puente; ramón logró acorralarlos y en el momento que se disponía a recogerlos desaparecieron. "Esto es cosa del diablo", gritó el hombre que salió corriendo.

Cuando estaba por abandonar el puente algo lo detuvo: una mano invisible lo agarró del cabello y jaló hasta llevarse al agua de donde nunca salió, dejando a sus mulas solas por un buen rato hasta que a la mañana siguiente llegaron al pueblo.

Esta historia es una de tantas que cuenta la gente en Santiago Tulantepec, pero nadie puede decir donde está o estaba el puente que según la mayoría, es el de la colonia del Seguro Social.