[Historia] "Ella lo hizo jurar que nunca la olvidaría"

La curiosidad de Juan lo llevó a preguntar el por qué una calle llevaba el nombre de No me olvides.
La calle No me olvides se cruza con Lizardi.
La calle No me olvides se cruza con Lizardi. (Archivo)

Pachuca

Paseando por las calles de Pachuca un joven despistado llamado Juan terminó perdiéndose. El muchacho era foráneo, visitaba a unos familiares que vivían en el centro a quienes habló a darse cuenta de que no iba a ningún lado.

"Sí tío, yo me espero aquí en la esquina de Madero y No me olvides, no tarde por favor", dijo Juan al colgar su teléfono celular.

Pasaron cinco, 10, 20 minutos y de su tío ni sus luces, lo cual empezó a desesperar a Juan quien pensaba que Pachuca era muy chica para tardarse tanto. Sin nada más que hacer se puso a divagar sobre lo primero que le venía a la menta, y fue justo el nombre de la calle lo que más llenó su ociosidad.

"No me olvides, ¿qué nombre es ese para una calle?" pensó Juan mientras seguía a la espera.

Miró a todos lados en busca de alguien a quien preguntarle por dicho nombre cuando notó que en la puerta de una casa estaba un anciano mirando el cielo.

"Oiga señor, le puedo hacer una pregunta" dijo Juan acercándose con una sonrisa nerviosa al viejo. "Mire, no soy de Pachuca y me llamó mucho la atención de esta calle, ¿sabe por qué se llama No me olvides?".

El anciano volvió su mirada a Juan con un semblante entre dulce y triste; tras dar un gran suspiro dijo "Es una larga historia jovencito, pero ya pasó tanto tiempo que la verdad no me acuerdo de todo, sólo de las partes más tristes si es que todavía te interesa".

Esta respuesta en lugar de desanimar a Juan lo animó a seguir preguntando. "Pues bueno, si quiere nada más cuénteme la versión corta" siguió el diálogo tratándose de hacerse el gracioso.

"Pues fíjate que hace tiempo aquí todavía era como un pueblo, alejado de todo. Para ir y venir del centro uno tenía que gastar toda la mañana. Dirás que eso es muy raro pero a principios de siglo pasado había pocos quienes se aventuraban a hacer ese viaje todos los días, eran otros tiempos.

"Entre quienes sí lo hacían estaba un muchacho, supongo que de tu edad, y de tanto venir pues se enamoró de una muchacha, muy guapa la condenada. Ella vivía ahí", platicó el hombre señalando una casa al fondo de la calle.

"Su noviazgo duró un par de años hasta que el muchacho aceptó un trabajo en México por lo que tuvo que irse. Dicen que él le ofreció matrimonio para que se fueran juntos, pero ella no sé por qué no aceptó, y cuando se despidieron ella lo hizo jurar que nunca la olvidara.

"Esa historia la supieron todos los vencimos y por eso le pusieron a la calle No me olvides", terminó de contar el viejo. En ese momento Juan escuchó el claxon del coche de su tío que lo llamaba, por lo cual se despidió de aquel anciano.

Ya en el coche platicó con su tío sobre la historia que acababa de escuchar, ante lo cual recibió la siguiente respuesta.

"Ay Juan, como eres ingenuo. Eso es puro cuento, la calle se llama así por la flor, tú no sabes pero todas las calles de la colonia de atrás llevan nombres de flores como magnolia, lirio, orquídea o violeta", le contestó su tío a Juan, quien pese a la evidencia prefirió quedarse con la historia del viejo.