[Historia] "Los cadáveres fueron localizados en el fondo de un barranco"

Tras iniciar la jornada a bordo de su taxi, Lorenzo nunca imaginó que un viaje inesperado de Huejutla a Tenango acabaría con su vida a sus 28 años. 
Los cuerpos fueron abandonados en la comunidad de Cerro Chiquito.
Los cuerpos fueron abandonados en la comunidad de Cerro Chiquito. (Cuartoscuro)

Pachuca

Tempranito, antes de que saliera el sol cuando el reloj marcaba las 5:30 horas Lorenzo salió de su casa, avisó a su padre que tendría un viaje especial y regresaría pronto.

Abordó el taxi que conducía desde hace algunos meses y salió con dirección al centro del municipio de Huehuetla.

Minutos antes del medio día Lorenzo de 28 años de edad avisó que llegaría un poco más tarde del viaje, pues había surgido eventos inesperados, pero regresaría pronto a comer con su padre.

Las manecillas del reloj seguían su marcha como gallina renga, hasta que una llamada por teléfono alertó al padre de Lorenzo, quien después de un par de palabras inaudibles para el resto de la familia, regresó al comedor y se sentó a la cabeza de la mesa para avisar que su hijo mayor no llegaría a comer.

Lorenzo dijo a su padre que pues había salido un nuevo viaje en el taxi y demoraría; antes de colgar el celular dijo que llevaría a un veterinario a un potrero para que revisara unas vacas.

Momentos después de colgar el teléfono con su padre, Lorenzo enfiló hacia el municipio de Tenango de Doria, en el asiento del copiloto se encontraba Humberto un hombre de aproximadamente 36 años de edad, llevaba consigo una especie de botiquín y una maleta más grande en donde llevaba medicamentos.

Antes Lorenzo pasó al domicilio de Humberto quien se encontraba con sus familiares, cuando recibió una llamada telefónica en la que le solicitaban revisara un par de vacas un potrero de Tenango de Doria.

Cuando se dirigían hacia Tenango de Doria al lugar indicado en un camino secundario fueron sorprendidos por un grupo de hombres armados y encapuchados quienes les cerraron el paso y una vez que Lorenzo detuvo el vehículo ambos fueron el blanco de una lluvia de balas, ninguno de los dos resultó herido.

Sin embargo, aquel grupo de hombres se acercó hasta el taxi y obligaron a Lorenzo y Humberto a bajar del vehículo.

Aquellos hombres amarraron con lazo de pies y manos a sus víctimas, para posteriormente golpearlos, sin que en ese momento, ninguna otra alma viajera pasara por el lugar para denunciar el abuso a la policía.

Tres días después, los cadáveres del médico y trabajador del volante fueron localizados en el fondo de un barranco de casi 50 metros de profundidad, luego de que lugareños se percataran de que un vehículo había caído y llamara a las autoridades.

Cuando las autoridades acudieron a rescatar los cuerpos informaron que ambos fueron asesinados a golpes y balazos en la cabeza y posteriormente, arrojaron sus cadáveres, maniatados, al fondo de un barranco, en la comunidad Cerro Chiquito, en un paraje conocido como Río del Valle.

Dos semanas después la policía capturó a cuatro personas, presuntamente ligadas al asesinato doble, quienes dijeron haber sido contratadas para asesinar el veterinario y mientras que el taxista fue un daño colateral.