[Historia] Jacinta salió de su casa para buscar a su abuela, pero jamás regresó

La policía investigo a los presentes aquel día y descubrió que uno de los vecinos de la víctima es quien abusó y mató a la menor, fue detenido en el cerro de Xiteje en Zapata

Tula de Allende

Durante toda la semana, Jacinta había soñado con su fiesta de cumpleaños, para tal evento había pedido a su madre comprara globos para adornar su casa, la sala, la habitación donde estarían todos sus amiguitos de la primaria y a donde partiría el pastel por su decimo aniversario.

Jacinta había planeado toda la fiesta junto con su madre, y con su padre dónde colocaría los globos de colores, con serpentinas que colgaran del techo, mientras los invitados con gorritos soplaban las espanta suegras.

La cita era en su casa, la tarde del domingo 25 de noviembre, una pequeña fiesta, sólo con las personas más importantes durante esa primera década de vida.

Pasaron los seis días antes de la fecha, y las horas se consumían para la celebración del cumpleaños de Jacinta, justo como lo había planeado, la colocación de los globos, que simulaban una carpa de circo.

El pastel que habían encargado a la panadería de la comunidad de Michimaloya en Tula estaba listo para que le colocaran las velas de los 10 años de edad y posterior a cantar las tradicionales mañanitas apagar las velas sin antes olvidar pedir un deseo.

Todo estaba listo, sin embargo el amor que la menor tenia por su abuela era tan grande que su sueño y deseo de reunir a toda su familia y amigos el día de su cumpleaños no podía estar completo sin aquella mujer no se encontraba en primera fila para verla pedir un deseo y soplar la luz de las velas.

Jacinta salió de su casa y se dirigió a la casa de su abuela para que la acompañara de regreso e iniciar la fiesta, pero Jacinta jamás llegó a casa de su abuelita, como en el cuento de caperucita en el camino se encontró con un hombre quien a la fuerza la introdujo a su domicilio.

Aunque la niña forcejeo con aquel animal, la fuerza superior de un hombre de más de 30 años, la doblegó de un golpe; y una vez que la tenía a su merced, abusó de Jacinta.

Para evitar que los gritos de auxilio salieran de aquel cuarto que se convirtió en mazmorra, ese hombre introdujo periódico en la boca y nariz de Jacinta mientras la destrozaba por dentro y golpeaba, sin que no hubiese ningún leñador que pudiese salvarla.

Cuando hubo culminado la aberración con la muerte de la menor, aquel hombre mantuvo el cuerpo de Jacinta en su propio domicilio como una especie de trofeo, mientras los amigos y familiares de la niña la buscaban desesperadamente.

La policía investigó a los presentes aquel día y descubrió que uno de los vecinos de la víctima es quien abusó y mató a la menor, después fue detenido en los alrededores del cerro de Xiteje de Zapata; ahí confesó que luego de haber cometido el crimen escapó al cerro para evitar ser localizado.