Diferencias salariales obligan a la migración

La principal causa de que las personas abandonen sus hogares y su lugar donde viven son las desigualdades salariales de las comunidades y la falta de empleo.
Políticas públicas deben considerar fenómeno migratorio: Granados.
Políticas públicas deben considerar fenómeno migratorio: Granados. (Archivo)

Pachuca

La eliminación de las diferencias salariales es la clave para poner fin a los movimientos de mano de obra o migración laboral, sostiene el investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo y la Investigación de las Ciencias Sociales (CEDICSo) de la UAEH, José Aurelio Granados Alcantar en el estudio titulado "Migración internacional identidad de género y participación social de las mujeres".

La principal causa de que las personas abandonen sus hogares y su lugar donde viven son las desigualdades salariales de las comunidades y la falta de empleo, explicó en la investigación donde también colaboraron Julia del Carmen Chávez Carapia y Martín Castro Guzmán; y resaltaron que el trabajo mal pagado es uno de los factores principales de la migración de Hidalgo hacia otras partes del país.

El Valle del Mezquital es la zona de la entidad que mayor migración registra, y por lo tanto es un indicador de las desigualdades salariales que existen en esta región, de acuerdo con la investigación. Al respecto, Granados Alcantar planteó que los gobiernos pueden controlar la migración regulando los mercados laborales en los lugares de origen o destino, "al gobierno local corresponde crear las condiciones para que la población no busque trabajo en otros sitios", afirma.

A decir del investigador, la migración debe ser considerada en las políticas de desarrollo para aspirar a un mayor crecimiento, equidad y calidad de vida, dado que el fenómeno migratorio es un hecho trascendente en la vida de las personas, las comunidades y los municipios de donde emigran.

Desde el punto de vista económico de la migración, menciona que las personas se mueven de un lugar a otro porque esperan mejorar su bienestar al hacerlo. La población se desplaza desde localidades menos atractivas en términos de niveles de salarios, oportunidades de empleo y diversos determinantes de calidad de vida, hacia las zonas más atractivas en esos aspectos.

Migran en busca de otros mercados de trabajo que les ofrezcan mayores oportunidades de encontrar empleo, mejores salarios y menor riesgo de desempleo; de modo que la migración se explica en función de los salarios reales y las diferencias en los niveles de empleo o desempleo.

Pero el problema cuando la población emigra, es la reducción de los mercados laborales, que no es exclusivo de Hidalgo o el país, sino también de los sitios a donde se emigra buscando mejores condiciones de vida; y atribuye la disminución de las fuentes de trabajo al modelo de desarrollo capitalista, el cual "va siendo cada vez más obsoleto", considera.

La migración, explicó, esta determinada por la cultura y la economía de una región, pero al mismo tiempo, la migración repercute en las formas de vida de las personas en los lugares donde hay estos fenómenos.

Por otra parte, la migración se traduce en un problema social que afecta directamente la forma en que viven las familias y en cómo crecen los hijos sin la figura paterna, pero por el contrario, existe la ventaja de que las mujeres se abren paso con ello en las relaciones de género, concluye.