Delincuencia organizada también daña ecosistemas

La entidad es una zona de riesgo por la que atraviesan mil 163 kilómetros de ductos en cerca de 35 municipios, entre ellos Tepeji del Río, Tula, Singuilucan, Epazoyucan y Pachuca.

Pachuca

Desde el comercio ilegal de vida silvestre hasta el robo de combustible a los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), las actividades de la delincuencia organizada ocasionan severos daños a los ecosistemas, al poner en riesgo la vida de flora y fauna, además de la salud humana, afirmaron especialistas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath).

Pemex reportó en 2012 cerca de 50 tomas clandestinas; en algunas de ellas, por la presión del hidrocarburo, se derramó líquido en parcelas de cultivo.

Tan sólo el 13 de agosto, la fuga de diesel del ducto de 12 pulgadas en el tramo Tula-Salamanca, en la comunidad de Carrasco en Tezontepec de Aldama, afectó 14 hectáreas de uso agrícola, las cuales aún no han sido saneadas. Situación similar sucedió en julio de este año en la localidad de Ignacio Zaragoza, en Tula, donde 5 mil litros de petróleo dañaron tierras ejidales.

Aunque especificó que el transporte de combustibles fósiles le compete a la Federación, la subdirectora de evaluación ambiental de la Semarnath, Liliana Vega Tapia, comentó que las diligencias judiciales retrasan el saneamiento de suelos, ya que los ministerios públicos inician un proceso penal para encontrar al o a los responsables y, en el proceso pericial, no se pueden realizar acciones.

Para el gobernador José Francisco Olvera Ruiz se trata de cárteles de la droga, pues aseguró en su oportunidad que “la ‘ordeña’ deja más ganancias que el narcomenudeo”, por eso el incremento de este ilícito en Hidalgo.

“Difícilmente se detiene a los responsables; en la mayoría de los casos este proceso lo asume la paraestatal”, reconoció Vega Tapia, quien afirma que la entidad es una zona de riesgo por la que atraviesan mil 163 kilómetros de ductos en cerca de 35 municipios, entre ellos Tepeji del Río, Tula, Singuilucan, Epazoyucan y Pachuca.

Pero hay además otro problema: “inhalar hidrocarburos ocasiona problemas en el sistema respiratorio; las exposiciones prolongadas pueden causar daños mayores. Regularmente se daña fauna menor, como insectos. Por sentido de supervivencia el resto de los animales cuando ve fuego o percibe el hidrocarburo se retira”,

Vega Tapia aceptó que, derivado de las “ordeñas”, los incendios han acabado con la vegetación.

La funcionaria señala también que el derrame de hidrocarburos también contamina el aire por las emisiones, así como mantos freáticos, en caso de que el líquido desemboque en ellos. La Secretaría no cuenta con un censo preciso sobre la flora y fauna afectada.

Tráfico de especies

La Semarnath identificó dos grupos de personas que extraen ejemplares de plantas o animales de manera ilícita:

“El primero está compuesto por gente que vive en condiciones de marginación cerca de lugares donde hay una importante riqueza natural; la extracción y venta la hacen con fines de subsistencia.

“Aunque la Ley Federal de Vida Silvestre contempla que es posible aprovechar recursos naturales con este fin, requieren un permiso de la Secretaría, el cual no poseen. Un ejemplo muy común es el aprovechamiento de aves de ornato y canoras sin contar con el registro ni los permisos”.

El segundo grupo, detalla, lo constituyen comerciantes organizados que colectan plantas, principalmente de ornato o de uso medicinal, sin los permisos de la autoridad ambiental ni la autorización de los dueños de los predios.

Tala sin control

Cerca de 70 por ciento de los habitantes de Acaxochitlán (34 mil 892, según el INEGI) se dedican a la tala clandestina, reconoció el presidente municipal Erick Sosa Campos.

De acuerdo con el edil, han detectado dos zonas con la mayor devastación de la reserva de arbustos en la demarcación, las cuales integran las comunidades de Los Reyes, Tepepa, Coyametepec, Zacacautla, El Lidero, La Mesa, Tlamimilolpa, Santa Ana Tzacuala y San Miguel.

Afirmó que en los dos años que van de su administración, han asegurado alrededor de 70 camionetas con trozos de madera, las cuales se agregan a las cerca de 30 que aseguró el anterior gobierno municipal.

“Son de 10 a 12 trozos de madera por vehículo, estamos hablando de por lo menos 800 piezas de diferentes diámetros y medidas, lo cual representa la devastación de un número considerable de árboles”.

La Dirección de Seguridad Pública municipal reconoció que han detectado bandas dedicadas a la tala clandestina, las cuales, según las diligencias que han realizado, podrían provenir de Puebla. Sin dar datos precisos, aseguró que continúa con aseguramientos de vehículos, así como equipos de radio comunicación y motosierras.