[Crónica] Un beso que duró 76 horas

La directora de la Operadora hizo el anuncio de que Ernesta y Jesús serían premiados, aunque con la condicionante de que llegaran a las 76 horas.
Los estudiantes Ernesta Hernández y Jesús Juárez aguantaron y se quedaron con un Récord Guiness.
Los estudiantes Ernesta Hernández y Jesús Juárez aguantaron y se quedaron con un Récord Guiness. (Héctor Mora)

Pachuca de Soto

¿Qué hacer con 76 horas? Pues para un par de chicos esos poco más de tres días sirvieron para ganarse un coche, esto al responder a la convocatoria del reto “Besando un auto”, donde los estudiantes Ernesta Hernández y Jesús Juárez aguantaron ese tiempo para de paso, quedarse con un Récord Guiness.

“Gracias a ellos lo logramos, porque todos juntos lo logramos”, contó Ernesta, estudiante de la Universidad Tecnológica de la Huasteca Hidalguense al referirse a sus amigos y familia, quienes en los últimos minutos no dejaron de apoyarla.

Y no fue fácil para ella ni para Jesús, pues para tener una perspectiva del récord que acaban de implantar la marca anterior, registrada en Alemania hace cuatro años, era de 32 horas; es decir, la superaron por más del doble la marca.

“La verdad sentía alegría, que estaba a unos pasos de lograrlo” platicó Jesús, quien visiblemente era es más afectado de la pareja, pues incluso al terminar el reto sintió molestias, incluso estuvo a punto de volver el estomago; aun así se le veía alegre por su victoria.

En contraste, Ernesta se mostró conmovida, pues tras 76 horas literalmente pegada a un auto se abrazó con toda persona que se le acercó para felicitarla en medio de lágrimas que salían de sus ojos.

La proeza no tiene nada de sencillo: frío, hambre, ganas de ir al baño y el factor psicológico son sólo algunos de los retos que tuvieron que afrontar estos chicos, quienes ahora pueden sentirse orgullosos por dejar su nombre en la historia, y más aún, que ahora podrán llegar a la escuela en un auto.

Aunque en primera instancia sólo se le iba a dar el premio a quien aguantara más, los organizadores decidieron que junto al Gobierno Estatal premiar a los dos chicos, explicó la directora de la Operadora de Eventos, Oralia Vega, quien defendió el concurso, criticado por algunas personas.

“Hemos sido cuestionados por la manera en cómo se ejerce este concursos, pero creo que también ellos son a quienes les gusta participar, ellos están dentro de esto, no vamos por ellos, ellos llegan, han visto la seriedad de la Operadora de Eventos, han visto la seriedad de la Feria de San Francisco”, señaló Vega.

Fue la directora de la Operadora quien hizo el anuncio que Ernesta y Jesús serían premiados por su esfuerzo, aunque con la condicionante de que llegaran a las 76 horas, en un momento cuando faltaban menos de 10 minutos para la marca.

Tras el anuncio, la emoción aumentó. Si de por si la gente que pasaba por el lugar sentía curiosidad por el concurso, al momento de saber que ya iba a terminar los espectadores doblaron el número hasta llenar la explanada a la entrada del recinto, sitio ahora histórico.

Al faltar 10 segundos empezó el conteo regresivo, mismo que al llegar a cero dio comienzo la fiesta, una donde al final del día es de dos adolescentes que ni si quiera saben conducir.

“Ya aprenderé a conducir” señaló Ernesta quien ahora podrá regresar a su natal Tlanchinol en auto, al igual que Jesús, quien llegará a la UAEH en su Matiz, ganado con el poder de sus besos.