Cooperativistas revisan situación interna de cementera la Cruz Azul

Aseguran socios excluidos que todo fue un "circo falso" montado por Guillermo Álvarez.
La cooperativa tiene problemas que deben resolver.
La cooperativa tiene problemas que deben resolver. (Martín Anaya)

Tula de Allende

El día de ayer se llevó a cabo la asamblea general ordinaria de socios de la cooperativa cementera la Cruz Azul, entre cuyos puntos centrales de la orden del día destacó el revisar la situación interna de la empresa.

Ello derivado de las pugnas que prevalecen desde hace más de dos años entre grupos de cooperativistas, quienes se disputan el control de la cooperativa.

Como se dio a conocer en su momento, un grupo de cooperativistas afines a Guillermo Álvarez Cuevas acudió en fechas recientes al juzgado civil del distrito de Tula, para que les concediera el aval para convocar a una nueva asamblea de socios.

Ello con miras a abordar las controversias jurídicas que enfrentan con el grupo disidente que encabeza, Armando Valverde Talango.

Además de echar abajo los litigios que han perdido ante las diferentes instancias judiciales, tantos del Distrito Federal como la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Como se recordará las acusaciones contra el régimen de Álvarez Cuervas, son por presuntos actos de corrupción y enriquecimiento ilícito.

En medio de un fuerte clima de tensión y mediante un fuerte dispositivo de seguridad, se llevó a cabo la asamblea con la asistencia de socios provenientes de las plantas de Oaxaca, Puebla, Aguascalientes e Hidalgo.

Ahí fue retenido y entregado a las autoridades judiciales del estado, Sebastián Villeda, representante de una empresa filial del núcleo Cruz Azul.

Ello luego de que denunciara que la empresa de la que cual es presidente del consejo de administración se encuentra en números rojos, razón por la cual exigió la aplicación de una auditoría.

Debido al descontento que generó entre el grupo de cooperativistas asistentes a la asamblea, se llamó a la fuerza pública para que lo detuvieran y lo pusieran a disposición de las autoridades judiciales.

Sobre esto, los socios disidentes, coincidieron en señalar que lo que tuvo lugar ayer no es más que un “circo falso” montado por la copula de Guillermo Álvarez.

Sobre todo porque aseguran que “no puede que una decisión de un juez federal, se vaya a las nubes, todo un juez de distrito que quizás fue sobornado y presionado para avalar la asamblea”.

Por tal razón opinaron que se trata de una asamblea apócrifa que carece de valides jurídica, dado que quien convoca no cuenta con las facultades legales para hacerlo.