ENTREVISTA | POR EDUARDO GONZÁLEZ

José Alonso Huerta Cruz Director General en Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Hidalgo

El director del Cocyteh, José Alonso Huerta Cruz, señaló que se determinó elaborar una ruta de trabajo a seguir para darle seguimiento el proyecto de generación de bioturbosina.

Bioturbosina potencializará a Hidalgo

Alonso Huerta, Director del Consejo Estatal para la Ciencia y Tecnología de Hidalgo.
Alonso Huerta, Director del Consejo Estatal para la Ciencia y Tecnología de Hidalgo. (Arturo González)

Pachuca

El director del Consejo Estatal para la Ciencia y la Tecnología de Hidalgo (Cocyteh), José Alonso Huerta Cruz, señaló que tras los foros sobre el Plan de Vuelo Hidalgo promovidos por el gobierno federal, Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) y el gobierno del estado se determinó elaborar una ruta de trabajo a seguir para darle seguimiento el proyecto de generación de bioturbosina que, dijo, no sólo es viable, sino que es una posibilidad de potencializar a la entidad y al país a planos mundiales.

"Se determina que hay pocos lugares en México para el desarrollo de esa industria y donde coinciden todos los elementos es en Hidalgo. Se determina que Hidalgo tiene mucho potencial, primero por un aspecto logístico, está muy cerca del principal centro de consumo que es el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, segundo, para la instalación de una refinería tenemos ya mucha capacidad de Pemex, y hay una serie de infraestructura como ductos, maquinaria, insumos que se requieren que se pueden proveer a partir de la refinería de Tula", expresó.

De acuerdo con el investigador y académico, la generación de bioturbosina debe ser a partir de tierras que no produzcan para consumo humano como en el Valle del Mezquital, donde se cuenta con una capacidad agrícola muy importante para generar materias primas de alto valor no comestibles.

"En tercer aspecto la materia prima, todavía hay muchos productos de donde se puede generar pero los principales son la jatropha y algunas algas, en Hidalgo estén tierras propicias para hacerlo", señaló.

Respecto a los orígenes del proyecto comentó que esto obedece a un compromiso con la finalidad de reducir la huella del carbono de la industria de la aviación que consume mucho combustible fósil y que genera un impacto ambiental importante.

Señaló que en México también se detona el compromiso pues se empezó a trabajar con ASA el suministro de este tipo combustible más amigable con el entorno ambiental.

"Hasta el momento se ha logrado generar bioturbosina que es lo que consumen los aviones de manera experimental a baja escala y se han hecho vuelos comerciales que operan con este combustible", dijo.

Precisó que la meta es que en los próximos 35 a 40 años se pueda contar con la capacidad necesaria para surtir de combustible ecológico a las aeronaves comerciales de todo el país.

"Es un modelo muy adecuado porque sólo requiere el 50 por ciento del combustible que ocupa el avión en un vuelo, la meta es que el 50 por ciento del combustible de un vuelo sea turbosina y el otro 50 por ciento bioturbosina y no se requiere ninguna modificación en los aviones, ni nuevos motores ni catalizador, si tu le mezclas al avión turbosina con bioturbosina funciona totalmente lo que lo hace viable".

Especificó que el reto viene del lado de cómo producimos los niveles de bioturbosina que requiere la industria. "Se habla que para alcanzar el 50 por ciento de producción sería necesario generar 40 millones de litros en México en 2050, y para generarlo necesitas una tecnología muy madura que te permita hacerlo; la tecnología que existe actualmente lo permite hacer pero en volúmenes bajos y a un costo todavía caro, entonces el reto que se tiene es producirlo en una escala razonable que pueda ir satisfaciendo al mercado".

Participación privada

Una de las cuestiones medulares para el Plan de Vuelo Hidalgo es la participación de la industria privada en conjunto con los gobiernos que, incluso, derivaría en una proyección para la generación de una patente de nivel mundial que México podría exportar al mundo.

"Yo lo veo viable, no es que se vaya a dar en uno o dos años, tendrá como mínimo unos 5 años para que se concrete, lo que sí podemos ir viendo son los avances. Es un proyecto que tiene su complejidad pero sí les veo las condiciones políticas, económicas y tecnológicas para que se pueda dar; respecto a la participación de la IP, invariablemente se debe de dar, tanto como en los diferentes tramos de la cadena de valor, productores, procesos de refinación, distribución y en la parte del consumo pues serán las aerolíneas comerciales.

"En cualquier negocio o industria lo primero que tienes que asegurar es la demanda y aquí está dada la demanda, entonces eso te resuelve gran parte del camino porque hay incentivos económicos y científicos para desarrollar tecnologías susceptibles de patentar y vender en otros países", expresó.

El proyecto

El Plan de Vuelo Hidalgo es una planeación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que busca un escenario serio, viable, en el que la entidad podría ser el gran generador de biocombustible de aviación para por los aeropuertos internacionales de la Ciudad de México, de Toluca y otros más.

Se trazan escenarios básicos: la ubicación geográfica y estratégica del estado, su distancia a la Ciudad de México (96 kilómetros), la refinería Miguel Hidalgo de Tula y el proyecto para la nueva refinería Bicentenario, así como la puesta en marcha de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco de Tula y, por último, el gran conector del Arco Norte.

Según la SCT el proyecto se compone de dos fases, la primera que consiste en estudios de ingenierías y la segunda en ejecución de desarrollo e infraestructura en donde se estaría edificando el Centro de Investigación y Producción de aceite a partir de microalgas con el que se iniciaría la producción de biocombustibles a partir de 2021.

CLAVES

El costo total estimado de inversión es de 46 mil millones de pesos distribuidos en las etapas de cultivo, extracción, refinación y suministro al ala del avión.

Con ello, afirman en el gobierno federal, se contribuiría con las metas nacionales de reducir las emisiones de bióxido de carbono en relación a la demanda de la región centro del país.

Se espera que para 2020 se llegue a una meta de del 15 por ciento en la cobertura de la demanda de turbosina con bioqueroseno y para 2050 contribuir hasta con más del 50 por ciento.