Advierte IMSS por alza en obesidad infantil

Cuando llegan a la adolescencia o adultez se desarrolla una intolerancia a los azúcares y resistencia a la insulina lo que conduce a la diabetes. 
El sobrepeso es una de los principales factores de riesgo.
El sobrepeso es una de los principales factores de riesgo. (Cuartoscuro)

Pachuca

Adriana Bustamante Cruz, coordinadora de Gestión Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social en Hidalgo, comentó que la obesidad en los niños favorece la aparición de diabetes mellitus tipo 2 cuando se llega a la adolescencia o adultez, ya que se desarrolla una intolerancia a los azúcares y resistencia a la insulina.

Además de la obesidad, señaló que otros factores de riesgo importantes incluyen: sexo (más frecuente en mujeres), sedentarismo, edad promedio al momento del diagnóstico entre 12 y 16 años, antecedentes perinatales y familiares, origen étnico: es más frecuente en indios americanos, negros e hispanos.

La pubertad tiene un papel decisivo en la diabetes tipo 2 en niños. Durante la pubertad se incrementa la resistencia a la insulina lo que provoca hiperinsulinemia, la hormona de crecimiento y las hormonas esteroides ocasionan resistencia a la insulina.

La presencia clínica puede ser sin molestia alguna, pero un dato importante es la hiperpigmentación (parte trasera de cuello, antebrazos, etcétera), conocida como Acantosis Nigricans, se ha demostrado que la epidemia de obesidad tiene una correlación lineal con la ingestión de bebidas azucaradas; las horas que se pasan frente a un televisor y la disminución de la actividad física.

La doctora Bustamante Cruz señaló que el programa dietético debe ir encaminado a conseguir cambios en los hábitos alimenticios, pero hay que adaptarse a las costumbres y recursos familiares; el ejercicio tiene tres efectos metabólicos mayores en la diabetes mellitus tipo 2: disminución del nivel de azúcar, mejoría de la sensibilidad a la insulina y reducción de los factores de riesgo cardiovascular (mejora el nivel de grasa en la sangre y la presión arterial); el ejercicio debe ser aeróbico y diario por lo menos 3-4 días a la semana, actividades fáciles de realizar: caminar, correr, nadar e intentar que se realice en equipo para facilitar su cumplimiento.

Hasta hace unos cuantos años la mayoría de los niños se diagnosticaba con diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2 prevalecía en adultos y ancianos. En los últimos 10 a 20 años se ha observado un alarmante incremento en la prevalencia de diabetes mellitus tipo 2 en la población pediátrica.