Adolescencia, la edad ideal para aprender sobre teatro

Esta estapa es muy fuerte en la vida de todos, y es un encuentro donde el teatro y cualquier arte ayuda en el desarrollo personal.
Fue a los 17 años cuando MArtín conoció el teatro y a él se dedica hoy en día.
Fue a los 17 años cuando MArtín conoció el teatro y a él se dedica hoy en día. (Sergio Lozada)

Tizayuca

Martín Ortiz identifica en los adolescentes la necesidad de expresión que bien se puede encaminar a un acercamiento con el arte, con el teatro particularmente, disciplina que él encontró en esa misma etapa, y que observa como una de las más adecuadas para estos jóvenes, y más fácil de impartir en distintos municipios.

"Me siento más cercano con los adolescentes, es una etapa muy fuerte en la vida de todos, un encuentro donde el teatro y cualquier arte les ayuda en el desarrollo de su vida personal, no se intenta realimente que sean artistas, si deciden serlo que bien, pero lo que se busca es que sean parte de una sociedad más fuerte y sensible", comentó en entrevista.

Dieciocho jóvenes de Tizayuca son hoy sus alumnos, un buen recibimiento si se toma en cuenta el rango de edad, y la dificultad para acercar las disciplinas artísticas a municipios difíciles en cuanto a seguridad.

"A esta edad todavía se puede enseñar a través del juego, las artes se aprenden mejor con técnicas lúdicas, y ellos se identifican conmigo por ese juego y la diversión que puede ser el estudiar teatro, donde cada actividad siempre tiene un porqué y una para qué. Y es donde descubre como maestro a unos verdaderos monstruos en tus alumnos, que cuando llevan eso a escena hace valer en todo el dedicarse a la enseñanza."

Fue a los 17 años cuando Martín conoció el teatro, antes como todos los jóvenes sus intereses estaban más cercanos a juegos deportivos, incluso la iglesia, pero conocer a esa edad una manera de expresarse mejor como humano le permitió encontrar eso a lo que quería dedicarse siempre.

"Siempre les digo que yo decidí dedicarme a esto porque nunca me vi detrás de un escritorio, en esas clases yo soy parte también de ellos, y creo que en eso radica más el que nos identifiquemos."

Además de su labor como profesor es parte del grupo circense de la Universidad Autónoma del Estado, su búsqueda no cesa en su camino como creador, pero no se puede ver alejado de las aulas y de sus alumnos, al ver a esta faceta de su vida como "la más importante y con mayor crecimiento, donde puedo seguir creciendo como artista y como persona