El éxito de MasterChef se debe a sus ingredientes: jueces

Los chefs Betty Vázquez y Adrián Herrera coinciden en que el programa aborda el tema de la cocina como no se había hecho antes, y con el 'casting' se logró la identificación con el público.

México

Esta noche se develará quién es el primer MasterChef de México y, con ello, el reality llegará a su desenlace, luego de 18 programas en los que tanto los participantes como la conductora y los jueces experimentaron un aprendizaje y un efecto que ha cambiado sus vidas.

En lo anterior coinciden los chefs Betty Vázquez y Adrián Herrera, quienes destacaron el gran acierto de Azteca al producir un programa con una temática que no es común, pero que se ha demostrado que tiene una gran trascendencia porque forma parte de la cultura nacional, como es la cocina.

¿Cómo definirías la experiencia de haber participado en 'MasterChef' México?

AH: La experiencia se dirige básicamente a salir en la televisión, porque ya había sido juez durante muchos concursos gastronómicos, especialmente en El cocinero del año México. Ya tenía la experiencia en la manera de abordar el problema de la evaluación, pero me faltaba salir en la televisión, porque hay un fenómeno histriónico que tenemos que considerar, y éste nos permite desarrollar otras áreas.

Pero aquí de lo que estamos hablando es de un efecto más a largo plazo, que no habíamos visto, porque es la primera vez que la cocina mexicana la tenemos en un horario de este tipo para un público también muy específico. Estamos hablando de la masificación de la cocina como fenómeno cultural, como fenómeno de identidad.

Nosotros, como jueces, ya teníamos una carrera un nicho especifico y ahora nos sacan de nuestra área. Al principio no sabemos qué significa o para dónde va a ir, pero ahorita nos queda claro que el valor de la cocina va más allá del entretenimiento, el entretenimiento solo es el vehículo para este mensaje.

BV: De entrada, el proyecto ya lo sabíamos triunfador por su resultado en otros países, México siempre engrandece cualquier proyecto, no solo por lo profesional, donde se ve el trabajo de muchas semanas, sino sobre todo por la entrega de la gente. A mí me ha maravillado, me ha emocionado, me ha enternecido y me ha comprometido más ante la gente y su cariño.

MasterChef marca no solo en la televisión mexicana un antes y un después, sino también en la vida de cada uno de nosotros.

De los 18 participantes, los tres jueces y una bellísima presentadora, y de toda la producción, que tuvo la visión y el tino de hacerlo en el momento, aún sabiendo que era un proyecto arriesgado, pero le tenían fe, y el haber subido todos a un barco y el haber remado para el mismo lado, nos da este resultado.

Es el poder de la televisión, de los alcances que tiene ¿no es cierto?

AH: Sí, aunque, en México ya teníamos shows de cocina, pero estaban diseñados para un público muy reducido de amas de casa, era muy técnico, pero aquí es un show que los participantes somos personas comunes y eso nos permite identificarnos con ellos. Porque vimos a una maestra de primaria, a un empresario, a una monja y a un lavalozas, y esa es la gran virtud e MasterChef, que tuvo a gente con la que los espectadores se pueden identificar.

BV Sí, y hablando del efecto que te puede dar un medio como la televisión, definitivamente es impresionante, porque la carrera de cada uno de nosotros como cocineros, la conocen los medios gastronómicos, pero no todo mundo lee a los medios que viven sobre el turismo, Benito con la bandera de Ensenada y los vinos; Adrián en Monterrey, con la comida norteña; y yo en la costa de Nayarit con la marca de Riviera Nayarit.

A todos nos conocen en el medio, pero no teníamos el grado de impacto que te da un medio como la televisión; que además con las alianzas, como en este caso con la que hicieron con Discovery, te das cuenta de que es otro nivel, que por cierto, sigo digiriendo. Porque ahora eres una familia, y lo digo en el sentido de que la gente te ve así, como parte de su familia, por ese tiempo en el que estuviste en sus vidas compartiendo tantas sensaciones.

Hablando de las sensaciones, ¿qué tan reales eras sus participaciones, considerando que a veces parecían crueles con sus comentarios de los platillos que tenían que calificar?

BV: Ahí no hubo nada actuado, íbamos diciendo lo que se nos pegaba la regalada gana. Lo único que nos pidieron fue que fuéramos muy honestos y muy nosotros; creo que los tres lo logramos y también los chicos: nadie estaba actuando.

AH: De hecho, lo que nos pidieron fue que no actuáramos, nos dijeron: "Esto no es una telenovela y necesitamos que sean ustedes y que se enfoquen de lo que saben hacer".

Se ha confirmado la segunda temporada de 'MasterChef', ¿van a participar?

AH: Ya estamos para Master Chef Kids, que eso empieza en enero y lo interesante de esa versión es el mensaje que se está mandando a la gente, que dice: "Señores, este asunto es un proyecto de vida para los niños". Y para la segunda versión ya estamos listos, aunque es complejo, porque como cocinero tienes mucha actividad. A nosotros constantemente nos invitan a diversos eventos; y vas para acá y para allá. Además de que tienes que cuidar tu negocio; aunque yo en lo personal tengo personas que me apoyan mucho.

BV: Me ofrecieron el proyecto, estamos hablando para afinar fechas, porque al final todos tenemos trabajo que cuidar y estar al pendiente del negocio, aunque la proyección es importantísima, pero hay fechas comprometidas.

Aunque me encantaría estar en la segunda temporada, porque aprendí muchísimo, pero nada se dice que está hasta que está formado y organizado.

De ser uno de los 18 participantes, ¿cuál es el platillo que realizarían para salir victoriosos en la final?

AH: Haría una mezcla, hay dos vertientes, la cocina tradicional y la de propuesta, yo pondría como base algo tradicional y una propuesta girando a su alrededor.

BV Tiene que ser algo muy mexicano, y si yo tuviera que decidir, tendría que lucir mi estado, algo típico de su raíz, pero lo más importante es que en una final no te debes arriesgar a improvisar, debes estar cómodo, no con un platillo que no hayas servido a tus amigos, en alguna fiesta, debes ofrecer un platillo que ya conoces.