Comparten escena con animales

La telenovela producida por Emilio Larrosa busca promover el respeto a seres vivos, por medio de las secuencias en las que los protagonistas interactúan con éstos.

México

Además de los gastos habituales que demanda una producción de telenovela, Emilio Larrosa invierte para Amores con trampa entre 15 mil y 30 mil pesos cada quince días en el cuidado de los animales que aparecen en escena.

Para dar credibilidad a los orígenes campiranos de la familia Carmona en el melodrama, la producción optó por rentar animales de granja y, para no exponerlos a traslados en carretera, creó en la locación principal (en Tlalpan) una granja donde son atendidos dentro y fuera de cuadro.

“Es una granja en la Ciudad de México”, aseguró Arturo Islas, dueño de los animales, quien destacó que éstos no son sometidos a entrenamientos como en los circos, pues solo son grabados en su ambiente natural.

“Eso es algo muy importante en lo que el señor Larrosa ha hecho mancuerna conmigo, a ningún animal se le somete a entrenamientos condicionados. Únicamente se graban dentro de la locación en su estado natural, como lo que pasaría si grabáramos a un ranchero en su granja. Incluso hay situaciones que se han dado con muchísima suerte”, dijo.

Una de ellas sucedió al inicio de la telenovela, cuando en busca de una presentación importante para el personaje de Eduardo Yáñez (Facundo Carmona) se programó un parto.

“Se invirtió en cámaras, monitoreo, ginecólogo y veterinario para que la vaca tuviera todas las facilidades, además de la preparación a Eduardo por medio de nuestros veterinarios.

“Esa escena fue un gran logro, porque la gente pudo ver vida y eso siempre es muy emotivo para las personas, se rompió un récord de rating con el mensaje, que es el cuidado de los animales y relacionarnos con ellos con respeto”, declaró Arturo.

Además del papel que los animales desarrollan dentro de la trama, se busca que a través de la proyección de animales como vacas, cerdos, caballos, perros y gallinas en televisión se sensibilice a la audiencia sobre su trato.

“El hecho de poderlos grabar y proyectar en la pantalla y que la gente lo vea en su casa el trato que tienen nuestros protagonistas con los animales, como por ejemplo si Eduardo Yáñez trata bien a su vaca, genera mucha empatía; la telenovela llega a muchísimos hogares”, explicó.

Ignacio López Tarso interpreta a Don Porfirio, la cabeza de la familia Carmona, por lo que su interacción con los diversos animales en escena es constante.

“Generalmente han salido bien las escenas, ya están acostumbrados los animales, yo grabo mucho con un perro que se llama Thor, a veces lo llamamos para escenas donde está muy tranquilo y disciplinado. Tú le dices ‘siéntate’ y lo hace. Hasta parece que asienten y están, o no, de acuerdo con lo que se está diciendo. Todos lo decimos y todos lo predicamos con el ejemplo, aquí tratamos bien a los animales”, aseguró el primer actor.

Para que los animales tengan las atenciones necesarias, la producción de la telenovela destinó a un veterinario encargado, dos personas que los cuidan durante el día y un velador para las noches.

Claves

Cuidan de ellos

- Según el dueño, los minipigs son los animales más cotizados. “Los cerditos tienen una oportunidad de que se les vea diferente a un taco”.

- En la vida real Ignacio López Tarso tiene a un perro de mascota: “Me gustan los perros, llegué a tener hasta cinco, pero ya no, solo uno”.

- Fuera de la telenovela Emilio Larrosa se preocupa por los animales, por lo que está contra de las corridas de toros.