La ceremonia de los Globos de Oro logró su mejor "rating"

La entrega registró un incremento de 1.2 millones de espectadores respecto al año pasado, es decir que fue sintonizada por alrededor de 20.9 millones en Estados Unidos.
Los reconocimientos en la velada no se inclinaron hacia ninguna de las producciones que competían.
Los reconocimientos en la velada no se inclinaron hacia ninguna de las producciones que competían. (AP)

Nueva York

La ceremonia de entrega de los Globos de Oro registró el domingo su mayor índice de audiencia en 10 años, dijo la empresa especializada Nielsen.

Según cifras nacionales difundidas ayer, la transmisión de NBC, con Tina Fey y Amy Poehler como anfitrionas por segundo año consecutivo, fue sintonizada por 20.9 millones de televidentes. Es un incremento de 1.2 millones de espectadores con respecto al año pasado.

NBC dijo que la gala es actualmente el programa de premios más visto de la tv, por encima de los premios CMA, Emmy, American Music y People’s Choice.

Por quinta ocasión, la ceremonia se transmitió en vivo al mismo tiempo en todas las zonas del país. Algunos mercados en el oeste transmitieron una reposición tras la emisión en vivo, que comenzó a las 5 p.m. hora del Pacífico.

Tina Fey y Amy Poehler volvieron a brillar en los Globos Oro. Por segundo año consecutivo, las comediantas fueron lo máximo como anfitrionas de la ceremonia.

Fey explicó su regreso apuntando: “Esto es Hollywood, y si algo medio funciona lo siguen haciendo hasta que todos lo odian”.

No a este par de actrices, que de nuevo presidieron con descaro natural y chistes que dieron siempre en el blanco. Durante su rutina de apertura, la ocurrencia de Fey sobre George Clooney y su inclinación por las mujeres más jóvenes fue el chiste recibido con la mejor carcajada en la historia reciente de los premios.

Fey describió Gravity de Alfonso Cuarón como “una película en la que George Clooney prefiere flotar a la deriva en el espacio y morir antes que pasar un segundo más con una mujer de su misma edad”, en referencia a la estrella del filme, Sandra Bullock.

Mientras Poehler y Fey fijaron el perfecto tono irreverente para los Globos y su tradición fiestera, la emisión de tres horas en vivo desde Beverly Hills, California, se destacó por la buena conducta.

Emma Thompson hizo alarde de la reputación alcoholizada de los Globos al subir al escenario descalza para presentar el premio al mejor guion en un estilo no muy clásico de los Emmy ni los Oscar, con sus tacones de Christian Louboutin en una mano y un martini en la otra.

Pero su acto fue claramente pura diversión.