"American Gods", una metáfora de la migración

Pablo Schreiber agradece la oportunidad de dar vida a personajes con arcos dramáticos variados en un momento de contenidos sin censura.
El actor no se engancha con la reacción del público, no importa si es el héroe o un villano.
El actor no se engancha con la reacción del público, no importa si es el héroe o un villano. (Amazon Prime)

México

Pablo Schreiber ha mostrado su valía actoral y capacidad de elegir personajes que se convierten en referentes de la cultura televisiva; cómo olvidar el bigote sexy y atlético cuerpo del corrupto George Pornstache Méndez en la serie original de Netflix, Orange Is the New Black, al brutal William Lewis de Law & Order: Special Victims Unit y ahora al salvaje Mad Sweeney, en American Gods.

En la piel del duende irlandés, llevado a Estados Unidos por una mujer en su migración desde la Bahía de Bantry, Schreiber aprendió a no engancharse en si los televidentes aman u odian a su papel, se convenció de la libertad actual en los contenidos, de mayor calidad y sin censura, y abrazó de manera personal el importante subcontexto de la serie creada por Bryan Fuller y Michael Green.

“Vivimos en un tiempo, en el que en Estados Unidos la conversación (de la migración) ha dado un giro y va en dirección diferente. Esta serie quiere hablar acerca de las varias voces que siguen dando forma a este país, decir que no es una nación construida, bajo ninguna circunstancia, por una sola opinión, que es un lugar con una importantísima base de migrantes.

“Constantemente enriquecida por otras culturas y sus creencias, que transformaron a América en el sitio único, interesante y complicado de hoy. Traer esto a la atención de quienes nos ven es una gran alegría, porque quiero asegurarme que estas conversaciones sucedan, en una agenda en la que hay ciertas personas que quieren silenciar el tema”, expresa Pablo, en entrevista telefónica con ¡hey!

Schreiber aplaude la decisión de que la producción de FremantleMedia y Starz lleve este mensaje a varios sitios en el mundo, en México a través de Amazon Prime Video, así como la oportunidad de que sus colegas y él muestren la guerra entre los dioses modernos y los del pasado, en una trama que no teme enseñar la sexualidad y el lado más oscuro de sus protagonistas.

“Es un honor estar involucrado en esta serie, especialmente por la gente, poder trabajar con Bryan Fuller o Michael Green, y desarrollar estos personajes a partir de una novela tan asombrosa como lo es la de Neil Gaiman. La riqueza del trabajo que estamos haciendo los actores está traspasando fronteras.

“Puede ser visto por una audiencia global y eso es maravilloso, porque todos podemos estar involucrados en la misma conversación a escala internacional, me intriga saber todas las posibilidades que eso puede traer. Lo genial de trabajar con FremantleMedia y Starz es que confían de lleno en la gente que contrataron para hacer el programa que querían”, explica el actor.

Sin ataduras para retratar en pantalla cualquier temática, Pablo es consciente del privilegio y las ventajas como actor de trabajar en canales tradicionales como pueden ser HBO o nóveles plataformas como Amazon Prime Video y Netflix.

“Antes el cine era el mejor lugar para trabajar y la televisión era su hermano menor; ahora eso es al revés, mucha gente que son verdaderos contadores de historias geniales se han entregado totalmente a la pantalla chica para sacar las ventajas que tiene este medio. En realidad, es un lugar muy rico para trabajar”, finalizó el actor.

Con los grandes

Pablo Schreiber participó en el filme Beast of Burden, en el que comparte créditos con Daniel Radcliffe.

“Daniel es un actor genial, una persona increíble con quien trabajar. Fue la estrella de la filmación, le entrega todo al proyecto, no se va de una locación hasta que tiene lo que quiere”, dijo Schreiber sobre su colega.

El actor se encuentra filmando Den of Thieves, al lado de Gerard Butler.