ENTREVISTA | POR MIGUEL CANE

Esta señorial texana ha superado todos los logros de su carrera con su papel de la implacable esposa del presidente Underwood en la serie House of Cards, que lanza su cuarta temporada por Netflix.

Robin Wright: Claire es regia, estoica y letal...

México

De belleza clásica y porte distinguido, Robin Wright (Dallas, 1966) es una figura clave del cine hollywoodense desde hace 30 años, cuando debutó formalmente —tras iniciarse en televisión—, como el personaje titular del film de culto La princesa prometida. Desde entonces ha tenido una carrera versátil y destacada, con filmes como Forrest Gump, La chica del dragón tatuado, Moneyball o la Everest.

Hoy su rol más reciente y más aclamado es el de la implacable Claire Underwood, en la serie House of Cards, el exitazo que ayudó a Netflix a consolidarse como vehículo de contenidos televisivos y que acaba de estrenar su cuarta temporada. En la saga, el ambicioso Frank Underwood (Kevin Spacey) ha conseguido finalmente hacerse de la presidencia de Estados Unidos, aunque sea en sustitución del anterior mandatario, pero en esta temporada los Underwood se enfrentan cara a cara para obtener, cada uno, el poder que anhela: él desea ser electo presidente y dominarla, igual que al resto del mundo; ella desea un escaño en la historia como vicepresidenta. La primera dama está decidida a llevar a cabo sus planes aunque le cueste caro a su marido: la batalla entre ambos promete ser campal.

La actriz, que ya ganó un Emmy por su interpretación de Claire, es uno de los elementos más atractivos de la serie, y esta vez, además de explorar con mayor profundidad su personaje, participa también como directora en cuatro de los 13 episodios. Igualmente, ha seguido trabajando en cine, con participaciones en filmes más recientes como Everest y la nueva versión de La Mujer Maravilla, que se estrenará en 2017.

Recientemente trabaja mucho ¿Podría decirse que éste es el año de Robin Wright?

Algo por el estilo. Me siento feliz y también muy agradecida. En los últimos cinco años he trabajado más que en toda mi carrera. Antes solía interpretar un filme al año, o cada dos, porque dedicaba todo mi tiempo a mis hijos (Dylan y Hopper, fruto de su relación de 20 años con Sean Penn, de quien se divorció en 2010), pero ahora que ellos son adultos e independientes, puedo enfocarme más en mi carrera, y ha sido una fortuna encontrar tantos y tan buenos personajes en el cine y la televisión. Claire Underwood es un buen ejemplo de esto.

Además, ahora dirige cuatro episodios de esta temporada.

Sí, y ha sido excelente. Dirigir me ha obligado a pensar y ahora creo que, quizá en un futuro no muy lejano, quiero dejar de actuar y dedicarme únicamente a la dirección. No sé cuándo sucederá, pero no lo descarto. Me gusta tener el control sobre las cosas que hago y muchas veces en la actuación es algo muy difícil de tener. Llevo más de 30 años en esta industria y me he tenido que morder muchas veces la lengua cuando algo no me convence. La dirección es algo que brinda una enorme libertad creativa, así que me emociona tomar ese sendero.

Esta temporada conocemos más a Claire. Su hogar familiar, su origen y a su madre. ¿Cómo fue que pudiste darle tantas aristas a un personaje tan complejo?

Claire es el mejor personaje que he interpretado en mi carrera. Cuando rodamos el piloto, lo único que David Fincher me dijo fue “mantente fría”. Mucha gente ha pensado que he basado el personaje en Hillary Clinton o en Nancy Reagan, o en otras mujeres muy poderosas, pero la verdad no quiero que lo piensen porque nada de eso cierto. Tiene mucho de Lady Macbeth, sí, pero mi verdadera inspiración, lo creas o no, es un animal.

¿De verdad? ¿Cuál es? ¿Una pantera?

No (risas). El águila calva americana. Cuando estaba preparando el personaje, entre las muchas cosas que consulté, me encontré con un documental sobre esa ave; tan regia, tan estoica, y a la vez tan letal… siempre distante, pero que no vacila ni un segundo en abalanzarse sobre su presa. Ahí fue donde encontré la mayor inspiración para Claire.

¿Y es difícil mantenerse en un personaje como Claire durante el rodaje de los episodios?

Es difícil, sí, porque cuando las cámaras no están grabando, Kevin es tan simpático, tan travieso, que es imposible no reírse y acabar olvidándome del papel. Kevin es maravilloso, nos llevamos muy bien. Pero tengo que tener concentración extra cuando tenemos escenas juntos. Algunas veces son muy sosegadas, pero aunque parezca que no sucede nada, el diálogo revela muchísimo acerca de estos dos personajes y lo maquiavélico que son.

¿Qué es lo que hace que Claire sea malévola?

Yo no puedo verla, así, sabes… No puedo pensar de ella en esos términos. Creo que es una mujer fría en sus sentimientos y muy diligente en su manera de actuar, porque así fue desde niña. Esta temporada, cuando conocemos a su madre, descubrimos un poco de por qué es así. Para Claire, lo más importante es hacer lo que tiene que hacer y lo demás no le importa. Si hay un obstáculo, se elimina de inmediato. Verás, para Claire el fin justifica los medios, hay un entendimiento mutuo en el matrimonio Underwood de sacar del camino a cualquier otro competidor, por cualquier medio. Para ellos siempre hay un ganador y un perdedor. Y Claire prefiere ganar. Pero eso no necesariamente implica que sea malévola… solo es decidida y no tiene escrúpulos que la hagan detenerse. Es un personaje muy intenso.

¿Y es difícil quitártela de la cabeza cuando la dejas interpretar?

Pues mira, cuantos más papeles haces, más fácil te resulta deshacerte de ellos. Aun así, es imposible no implicarse. En este caso, me preguntaba por qué Claire era así y por qué se torturaba incluso a sí misma. En las primeras temporadas me resultó bastante difícil comprender sus motivaciones, porque la relación que mantiene con su trabajo, con su misión, es decir, llevar a Frank al poder y luego alcanzarlo ella misma, es literalmente enfermiza. A menudo el ser humano hace cosas destructivas cuando necesita dar un paso más allá. No es mi caso, obviamente (risas), pero hay gente que lo hace.

House of Cards es un fenómeno. ¿Dirías que la televisión ha venido a desbancar al cine?

Mira, como espectadora, puedo decirte que cada vez son menos las películas que encuentro memorables cuando las veo; ya sabes, películas de las que todo el mundo habla. Eso sucede con mayor frecuencia. Y luego, está la televisión actual: cada vez más gente ve y comenta House of Cards, Breaking Bad u otras series, porque encuentran en ellas algo que no les ofrece otro medio. Ahora, como actriz, puedo decirte que hay más y mejores papeles para mujeres de mi edad… de cualquier edad, de hecho, en televisión. Ahora hay menos restricciones, y hay mejores guiones. No digo que descarte del todo el cine, pero este personaje no lo habría encontrado ahí.

Estás a punto de cumplir 50 años, y te encuentras en tu mejor momento. ¿Cómo te sientes al respecto?

Es verdad. Voy a cumplir 50 y me siento como si tuviera 30. Nunca tuve miedo a envejecer, fui madre muy joven, y los sacrificios que tomé en mi carrera antes, han valido la pena. Tengo unos hijos maravillosos y ahora siento que puedo vivir mi vida a plenitud. Me he deshecho de mucho equipaje en estos últimos años, he dejado a un lado mis miedos y las exigencias del ego, y me sorprendió descubrir que eso da mucha libertad. Ahora así vivo. En completa libertad de hacer lo que yo quiera. Sí. Es mi mejor momento...