Apostaron por la fe en nueva temporada de ‘Orange is the New Black’

La creadora de la serie, Jenji Kohan, volvió a apostar por el sexo como uno de los elementos básicos de la trama, pero hizo hincapié en que esta temporada destaca por su aspecto espiritual.
Las reclusas de Litchfield volvieron a cautivar a su público.
Las reclusas de Litchfield volvieron a cautivar a su público. (Netflix)

Los Ángeles

La popular serie carcelaria 'Orange is the New Black' regresó con una tercera temporada marcada por la búsqueda de espiritualidad y por la madurez de la protagonista, Piper Chapman (Tylor Schilling), que adopta una posición de fuerza.

Los 13 nuevos capítulos sobre la vida de las presas recluidas en la penitenciaría Litchfield para mujeres debutaron el fin de semana en Netflix con el objetivo de satisfacer las expectativas creadas tras dos años de éxito que culminaron en 2014 con tres premios Emmy y una decena de candidaturas.

La historia continúa centrada en el personaje de Chapman que vuelve a reencontrarse con su exnovia Alex (Laura Prepon), pero cuya relación pone a prueba una nueva reclusa, Stella (Ruby Rose), seductora, presumida y segura de sí misma.

"Esta es la temporada más sexy hasta ahora", comentó Rose.

La creadora de 'Orange is the New Black', Jenji Kohan, volvió a apostar por el sexo como uno de los elementos básicos de la trama, pero hizo hincapié en que esta temporada destaca por su aspecto espiritual.

Resueltas las tensiones de la segunda temporada, las presas tratan de encontrarse a sí mismas, cada una a su manera.

"Esta temporada gira más en torno a la fe, la anterior fue sobre supervivencia. Todas las mujeres van a sentir una llamada", comentó la joven actriz Danielle Brooks (Tasha 'Taystee' Jefferson), en un encuentro con la prensa en Los Ángeles.

Brooks precisó que no necesariamente se trata de religión, para algunas consiste en buscar dentro de sí mismas.

En ese sentido, Schilling cree que su personaje da un salto evolutivo.

"Piper acepta su poder. Empieza a hacer demostraciones de fuerza. Trata de ver hasta dónde puede llegar y se divierte haciéndolo", explicó Schilling.

Para Laverne Cox, la motivación de su personaje viene por parte de sus seres queridos.

"Sophia no es la persona más religiosa, ella cree en su familia y cree en su papel de madre-padre. En el primer capítulo (de la nueva temporada) ve que su hijo necesita un padre y ella adopta ese papel, ella necesita que la necesite y será lo que su hijo requiera", apuntó Cox, que se ha convertido en una referencia en Hollywood.

Esta actriz transexual es consciente del impacto que ha tenido su personaje y su persona, que ha servido de inspiración para otros transexuales.

Según dijo, muchos han recuperado su ilusión por la interpretación al ver lo que ella había conseguido.

Cox fue nominada este año a mejor actriz invitada en los premios Emmy.

Su compañera en la serie Selenis Leyva, de origen cubano, no tiene más que palabras de gratitud hacia Cox por servir de referente para su hermana, también transexual, pero igualmente cree que su personaje (Gloria Mendoza) está rompiendo barreras en la comunidad latina.

"Como latina y como madre, como latina de color, saber que mi voz está ahí fuera y que hay un niña pequeña que se puede identificar conmigo y puede decir que puede ser actriz (es importante). Cuando crecí ni en las telenovelas veía mi cara. Sonaban como yo, pero no se parecían a mí", manifestó Leyva.

Lea DeLaria (Big Boo) señaló que 'Orange is the New Black' está también influyendo en cómo la ciudadanía percibe el régimen penitenciario en EU.

"La gente está hablando de reforma carcelaria gracias al programa", dijo DeLaria.

Recientemente, la exsecretaria de Estado y aspirante a suceder a Barack Obama en la Casa Blanca, Hillary Clinton, pidió que se revaluara el sistema de prisiones para poner fin a los "encarcelamientos masivos".

"Este es el poder de las artes y la televisión", añadió Brooks.

La serie, no obstante, sufrió un revés este año al ser rechazada como comedia por parte de la Academia de la Televisión de EU., organización que concede los premios Emmy.

'Orange is the New Black' se había postulado en 2014 como comedia pero la Academia decidió actualizar sus reglamentos y determinó que las series de capítulos de más de media hora, como es el caso de esta producción, son considerados drama directamente.

Netflix reclamó y pidió que se hiciera una excepción con 'Orange', pero la petición fue rechazada, por lo que en los próximos Emmy la serie disputará el premio de mejor drama con otra de las estrellas de esta plataforma de televisión por internet, "House of

Cards".

La Academia sí accedió a que "Jane The Virgin", "Glee" y "Shameless" compitan como comedias.

"¿Por qué no hay una categoría de tragicomedia y sí hay una de 'reality'?", se preguntó DeLaria, para quien la Academia "no puede definir si algo es gracioso o no por lo que duran sus capítulos".