Iveth: La hermana menor y compositora de canciones

Al lado de Arith, su personaje es el de la niña traviesa, que dice ocurrencias y tiene un temperamento espontáneo. Le gustan los niños, por lo que ha escrito 24 melodías para entretenerlos.
Iveth, la hermana menor, ocurrente y divertida.
Iveth, la hermana menor, ocurrente y divertida. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Aunque su personaje es el de la niña traviesa, ocurrente, que se porta mal a veces, que nada más está inventando, Iveth Esquivel es igual en la vida real.

"Soy la hermana más chica de Arith. También estoy viendo que hacemos, inventando personajes, vestuarios, canciones. Nos llevamos muy bien y de repente tenemos por ahí roces como cualquier hermana, pero lo solucionamos rápido".

Se parecen muchísimo. Incluso les dicen que si son gemelas, pero no son, aunque la convivencia es muy buena. Juntas han estado en este programa desde que comenzaron.

"Aunque ya estamos grandes, esperamos poder estar más tiempo trabajando para los niños" y hay que destacar que en realidad se ven muy jovencitas.

Ella tiene un hijo de 11 años. Cuando comenzó a trabajar lo hizo porque se embarazó y se preguntó a qué quería dedicarse. Trabajó embarazada, hasta un domingo previo a su parto en lunes.

"Él es muy comprensivo pero no le gusta nada de nuestro show, aunque él sí dice que se siente muy orgulloso de mí. Cuando voy al colegio por él, se emociona por que sus amigos le dicen que su mamá sale en la tele. Aunque este es un trabajo como cualquiera".

Dice que muchas veces se sorprenden por que los niños están muy cambiados y que de repente se avientan unas palabras que sabe Dios de donde las aprenden. En muy poco tiempo han cambiado mucho.

"Antes la música era muy tierna y ahora si las canciones están más destrampadas, mejor para ellos. Yo escribo las canciones y de ver una cosa. Por ejemplo si veo un pastel pienso en las palabras. He inventado unas 24 canciones y tenemos covers", afirmó.

Y pues no es fácil eso de componer canciones, de estructurar las palabras, aunque sean sencillas, las rimas, la música, no cualquiera. Eso sí, antes de cada grabación, los compañeros le echan carrilla pero ya después les gustan.