Se viralizan en internet y llaman a los guardias en TV

La fama en redes sociales de figuras como Carmen Salinas y Ninel Conde, o la del joven Édgar, popular por un video en YouTube, ha sido explotada en anuncios de televisión.
Las personalidades que han llamado a los guardias.
Las personalidades que han llamado a los guardias. (Especial)

México

Carmelita Salinas se suma a personalidades como Ninel Conde y el joven Édgar, cuya imagen o videos se volvieron virales en redes sociales y, aprovechando esa fama, fueron llamados a protagonizar anuncios de televisión al grito de ¡guardias!.

Salinas, cuya imagen ha sido usada por internautas para crear innumerables memes, aparece en una nueva entrega de los comerciales de galletas en los que guardias romanos entran en acción.

En éste, la popular actriz interrumpe la discusión entre una joven pareja por una supuesta infidelidad del chico. Él le dice que no se meta y Carmelita, ofendida, llama a los guardias para que pongan al infiel en su lugar.



Ninel Conde

En 2013, Ninel fue la protagonista de estos comerciales, justo en la época en que fue objeto de risas en redes sociales porque supuestamente confundió la palabra "tsunami" con "surimi". La popularidad que logró por este error fue bien aprovechada en dos anuncios de TV.

En el primero, lanzado en enero, la actriz y cantante pedía ayuda al sentirse ofendida por "piropos" subidos de tono que le hacía un grupo de trabajadores, pero en vez de llamar a los "¡guardias!" gritaba "¡guaruras!".

Pero la confusión de Ninel entre "tsunami" y "tsurimi" fue explotada en un segundo comercial, lanzado en el segundo semestre de ese año, en el que Conde está tomando el sol en la playa y al escuchar un ruido del mar grita asustada: "Un surimi. ¡Guardias!".





Édgar

"La caída de Édgar" fue un video que se viralizó en YouTube en 2006, cuando se subió a esa plataforma. El clip mostraba como Édgar caída a un riachuelo luego de que un primo mueve los troncos en los que él estaba parado.

El video fue recreado en un anuncio de TV, en el que Édgar llama a los guardias para vengarse de su primo.