Vivir del teatro, como haberme sacado la lotería: Juan Torres

El productor de "La jaula de las locas" habla del amor por su profesión, de las obras que más ha aprendido y de su intención por dar continuidad a su rol como actor.
Se encuentra muy emocionado por retomar su carrera como actor.
Se encuentra muy emocionado por retomar su carrera como actor. (Clasos)

México

El éxito del musical La jaula de las locas superó los sueños del productor Juan Torres, quien para su obra pensaba un tiempo de tres a cuatro meses en cartelera, pero la realidad lo ha llevado a cumplir más de 300 representaciones y estar disfrutando de más de un año de aplausos.

Por ello el joven y entusiasta productor no se reprime en reconocer que La jaula de las locas, el musical con el que inició su carrera en solitario, después de haber trabajado en mancuerna con Guillermo Wiecheres por más de 12 años, “es todo para mí”.

Aunque sus palabras tienen un fondo más allá de lo que representa el éxito de mantenerse en cartelera, pues Torres reconoce que su producción “concentra todo el aprendizaje” que ha obtenido a través del historial que ha escrito a través de montajes como Yo madre, yo hija, La madriguera, Cómo ser una buena madre judía y Rojo…”.

Sin embargo, al compartir sus planes reconoce que la obra que encabezan Mario Iván Martínez y Roberto Blandón en el teatro Hidalgo eventualmente llegará  a su fin, por lo que ya estudia la opción con la que seguirá su rol de productor, pero también la manera de volver a los escenarios para retomar su faceta de actor.

Haber iniciado con "La jaula de las locas" tu carrera en la producción ya sin Guillermo Wiechers, no pudo ser mejor, ¿verdad?

Sí, así es, 2016 fue un gran año de satisfacciones, de éxito con La jaula de las locas, nos fue increíble, más de un año en cartelera y más de 300 representaciones, es un regalo, es algo glorioso. Rebasó todos los sueños. Evidentemente uno hace una obra para triunfar, pero aquí todo se rebasó. La gente ha sido muy amable con nosotros, la compañía se ha convertido en una gran familia, además puedo presumir la satisfacción de que un teatro como el Hidalgo, que estaba muy frío, se ha convertido en una gran opción. Afortunadamente, la gente respondió a nuestro llamado, por eso decidimos seguir con La Jaula a pesar de que se suponía que el pasado 8 de enero diríamos definitivamente adiós, después de muchos postergamientos. Ahora se supone que el final es para abril o para mayo.

“Pero además, este musical representa mucho para mí, porque puse todo mi capital y mis enseñanzas”.

Ahora que hablas de capital, ¿se vive bien del teatro?

La verdad, eso es muy subjetivo, porque cada quien tiene una idea de lo que puede ser vivir bien, pero yo sí te puedo decir que sí, que sí vivo bien del teatro, no soy una persona que requiera de muchas excentricidades para vivir bien. Manolo Fábregas nos decía que el teatro te da la fortuna de vivir experiencias inolvidables y eso es muy cierto, esa es la verdadera ganancia del teatro.

¿A qué llamas vivir bien?

A vivir haciendo lo que me gusta hacer, el teatro me ha dado esa posibilidad y además me ha dado la fortuna de hacer otras coas que me gustan mucho como viajar, conocer lugares, personajes; por supuesto, teatros, vivir obras en sus escenarios naturales. Eso es para mí la felicidad. Entonces es como haberme sacado la lotería.

“Incluso siempre digo que cuando tengo la fortuna de ir a Broadway, es como cuando un niño va a Disneylandia.

“No soy una persona de traer guaruras o coches o camionetas muy lujosas, es más, la única colección que tengo, aunque para mí es muy valiosa, es una de programas de todas las obras que he visto en el mundo”.

Dices que "La jaula de las locas" concentró todo el aprendizaje que has obtenido en la producción teatral; sin embargo, debe haber títulos que te hayan dejado más lecciones que otras, ¿o no?

SÍ, aunque sería injusto decirlo así, porque a fin de cuentas todas te dejan una experiencia, un aprendizaje. En Rojo obtuve un gran aprendizaje de Víctor Trujillo y Lorena Maza, la directora; en Yo madre, yo hija, con Susana Alexander y Mariana Garza, tuvimos una vivencia inolvidable, porque fue la primera que hice con Memo Wiehcers, quien sigue siendo mi amigo y también está produciendo otras cosas. Después hicimos Yo soy mi propia esposa, La madriguera y así podría seguir citando todas las obras que hemos hecho. La fierecilla tomada, que fue la última que produje con Memo, y en la cual tuvimos la fortuna de que Chantal y Jacqueline Andere compartieran el escenario.

“También hicimos Godsspell en Nueva York y luego la trajimos a México, pero la experiencia en Nueva York fue sensacional, y representa un gran orgullo. De modo que de cada historia, te llevas muchas cosas y te van dando elementos para ir mejorando, para ir creciendo”.

¿Dónde ha quedado el actor que llevas dentro y que debutó en "Spelling Bee"?

Ahí está, esperando que se den las cosas para reaparecer en el escenario, aunque también tengo la intención de seguir preparándome en ese terreno. Soy consciente de que para estar en el escenarios, se requiere de mucha preparación.

“Aunque Susana Alexander y Silvia Pinal me han dicho que un productor es un actor empírico, por el contacto tan cercano que tiene con los actores, con los directores; sin embargo, deseo prepararme más, porque esa faceta de actor también es algo que me gustaría seguir haciendo. Incluso, me gustaría participar en una producción en la que no necesariamente sea yo el productor, como sucedió en Spelling Bee o en Los Productores que hice con Memo.

¿El éxito de "La jaula de las locas" representará un reto mayor para tu próxima producción?

Sí, cada vez te tienes que exigir más, porque todo debe ir en camino ascendente, aunque también he aprendido que en el teatro nada está escrito, uno pone su mejor intención, pero nunca tienes nada asegurado.

¿Con qué tipo de obra seguirás?

Aún no lo sé, tengo un musical, una comedia y una pieza, pero aún no tengo nada concreto, De hecho, iba a volver a Broadway, porque iba a coproducir Anastasia, pero se adelantó el proyecto que se planeaba estrenar en 2018, ahora lo estrenarán este año, por lo que ya no me da tiempo de participar. Así que tendré que pensar muy bien con qué obra seguiré produciendo en México. Esto me sigue emocionado tanto como cuando empezamos con Yo madre, yo hija, porque forma parte de mi historia en el teatro. Sí, algunas te enseñan una cosa y otras te dejan otra lección.

Ya tienes otras propuestas

Nada concreto, tengo propuestas, hay un musical para hacer, una comedia y una pieza, del tipo de obras que me encantan y la oportunidad de regresar a Broadway para 2018. Después de La jaula ya no quiero planear, porque me ha enseñado que no es bueno, luego las cosas salen diferente, pero ojalá haya un poquito más de teatro para mí.

Porque supongo que una vez que pruebas la actuación, ya no la puedes dejar. 

No me he vuelto a subir, pero me muero de ganes de regresar. Uno de los proyectos que más cariño me trajo es el perosnaje que hice de un niño. Incluso hay obras que no he podido hacer, no me ha dado tiempo. Hay algunas que a lo mejor nada más haría como actor, pero ojalá que regrese el actor y seguir con esa parte de escribir, con un proyecto que se llama Pausa, que he ido perfeccionando, pero La jaula ha sido tan demandante, que no he sacado muchas cosas que quería hacer. Quiero que el artista que llevo dentro regrese al escenario, pero creo que los productores somos artistas, yo no soy alguien que pone sus recurso y cuida sus producciones, me gusta estar en el teatro, pero trato de domar todo.