Ofrece Susana Zabaleta "sueños" musicales mexicanos

La actriz y cantante pone su talento al servicio de una experiencia en la que el teatro, la gastronomía y la historia del país tienen un papel protagónico en una velada de cabaret
Genera una atmósfera diferente durante su actuación.
Genera una atmósfera diferente durante su actuación. (Édgar Negrete)

México

En el corazón de Coyoacán, en la potente y melódica voz de Susana Zabaleta suena “Solamente una vez”, la actriz e intérprete está rodeada de una escenografía que remite a la década de los 40 en un cabaret; en el escenario se transforma en Adela, la protagonista del montaje Dreams (Sueños), una experiencia que fusiona el teatro, la gastronomía y la historia de México.

La sensualidad de Susana  conquista todo, su instrumento vocal enamora y su particular actuación provoca sorpresa.

En su papel, Zabaleta es una mujer en desamor, atrapada en la desazón que provoca la traición de su amante con una joven de 20 años, pero es fuerte, poderosa y dispuesta a convertirse, incluso, en una criminal para probarlo.

“Es una gran experiencia para los sentidos, el oído, el gusto, visualmente es realmente bello y es un agasajo para mí volverme a juntar con Aurora (Cano), que hacía 30 años que no trabajábamos juntas. Adela es como todas las mujeres en una, todo lo que siempre quisimos ser, todo lo que somos, todo lo que vamos a ser o lo que fuimos; es pasado, presente y futuro”, dijo Susana a ¡hey!

La Hacienda de San Pedro Mártir recibirá, además del espacio en el que Zabaleta da muestra de su aptitud, otros cuatro en los que Adela lo mismo es una niña en la Colonia, un fantasma en la Revolución mexicana, una artista plástica de la pop culture en los 80 y 90, y al final una mujer iluminada; cada etapa fue ideada por Teatro Babel, bajo la batuta de Aurora Cano y Nicolás Alvarado.

“La idea era crear la historia de una mujer construida en varios tiempos, que verdaderamente fueran a la vez los de México, con un simbolismo de la vida; lo que hicimos con Nicolás fue concentrarnos en una cocina del siglo XVII, durante el mestizaje, con una Adela de 10 años; luego está un tren en plena época de la Revolución, muy del Porfiriato, en el que todo el mundo quería ser francés, es una comedia.

“Nadie sabe que Madero tenía sesiones espiritistas, él era el médium, transcribía todo y le dictaron la Revolución, es un hecho histórico del que nunca se habla y jugamos con esa premisa; ahí Adela es un fantasma. Todas ven el futuro, aunque viven un conflicto personal, periodos de la historia estéticamente divertidos, con una perturbación intelectual”, adelantó Cano.

En esta iniciativa de Mastercard, producida por Vale Content, la gastronomía nacional verdaderamente tendrá un papel fundamental, adecuada a cada una de las salas en la hacienda escénica.

“La historia tiene dos versiones, al llegar te puede tocar un pasaporte amarillo o rojo, las escenas están en loop, alternándose, una es más estridente que la otra.

“La comida también, es la misma, pero con ciertos condimentos que forman un espacio distinto. En las dos versiones Adela tiene mucha personalidad, desde los 10 años hasta los 80. La sala cinco es del tiempo actual, con la tecnología, es la sabia; lo que sí va variando es cómo se posiciona frente al conflicto, la amarilla es un poco más suave y lúdica, la roja es oscura y violenta”, contó Aurora.

“Momentos wow

Bailarines Xoloitzcuintles guiarán en la experiencia, en la que además de degustar gorditas de colores o pulpo en recetas autoría de los chefs nacionales Jorge Vallejo (Quintonil), Édgar Núñez (Sud 777) y Paco Ruano (Alcalde), los tres en la lista de San Pellegrino, algunos pocos afortunados podrán vivir algún Momento Wow.

“Mariana Gajá es la Adela madre, la actriz está embarazada, anda por los jardines con un tejido larguísimo y te encierra en una jaula para contarte lo que piensa y lo que le está pasando en ese momento importante de la vida de cualquier mujer. Hay otra Adela a color que te lleva a enterrar un arma criminal; vamos pasando por diferentes momentos y la comida acompaña”, explica Cano.  (Eduardo Gutiérrez/México)