Murió Sam Shepard, un gigante del teatro de Estados Unidos

Sus obras como guionista y ganador del Pulitzer lo catalogan como uno de los mejores de la historia; su labor como histrión también fue muy reconocida.
El mundo de Broadway y el de Hollywood lloraron su partida.
El mundo de Broadway y el de Hollywood lloraron su partida. (AP)

México

El célebre actor y prolífico escritor Sam Shepard, que plasmó en sus obras el lado oscuro de las familias estadunidenses, falleció debido a complicaciones de una esclerosis lateral amiotrófica, o enfermedad de Gehrig, a los 73 años.

Shepard “falleció en su rancho de Kentucky el jueves 27 de julio de complicaciones con ELA, una enfermedad neurodegenerativa”, dijo Chris Boneau, portavoz de la familia, en un comunicado.

“Estaba con su familia en el momento de su muerte”, añadió el vocero, que pidió respetar la privacidad de sus tres hijos y de sus dos hermanas.

Shepard escribió 44 obras de teatro, libros de cuentos cortos, ensayos, memorias y hasta una canción de 11 minutos con Bob Dylan, “Brownsville Girl”, en 1986. También fue nominado a un Oscar como actor secundario por el filme The Right Stuff (Los elegidos de la gloria, 1983).

“Siempre sentí que la dramaturgia era el hilo conductor de todo”, dijo Shepard en 2011. “Si lo piensas, el teatro contiene todo. Puede contener al cine, pero el cine no puede contener al teatro. Música, danza, pintura, actuación. Es todo. Y es lo más antiguo. Fue mucho antes de Cristo. Es la forma con la que me siento más a gusto por eso, por su capacidad de usurparlo todo”.

Sam ganó un Pulitzer a la mejor obra teatral en 1979 por Buried Child, y fue nominado otras dos veces al Pulitzer de las tablas.

“Básicamente escribía para actores”, dijo Shepard en una entrevista en 2011. “Y los actores parecían apropiarse inmediatamente de ellas, de su ritmo, del sonido y de los personajes. Comencé a entender que hay una posibilidad de conversación entre los actores y así fue como empezó todo”.

Fue asimismo coguionista del filme de Wim Wenders Paris, Texas, que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 1984, de Fool for Love para el director Robert Altman y de Zabriskie Point para Michelangelo Antonioni.

En aquellos años neoyorquinos se hizo muy amigo de la cantante Patti Smith, con quien escribiría la obra Cowboy Mouth.

En su andar por los textos contextualizó el derrumbe de la familia, el hundimiento de la América profunda y la soledad trágica de la vida rural, que fueron algunos de sus temas preferidos en obras como Curse of the Starving Class y A Lie of the Mind.

Sus obras están pobladas por personajes en los márgenes de la sociedad y cuentan el lado más oscuro del llamado sueño americano, a veces con dosis de surrealismo y humor.

Sin embargo, su grandeza también permeó en el cine, ganándose el respeto y aprecio del gran público gracias a sus papeles en largometrajes como Days of Heaven (1978), The Right Stuff (1983), Magnolias de acero (1989), Black Hawk Down  (2001), The Notebook (2004) y The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford (2007).

Durante casi tres décadas estuvo relacionado sentimentalmente con la actriz Jessica Lange, con quien finalmente rompió en 2009 tras tener dos hijos.

Compartió escena en la pantalla grande con Lange en varias ocasiones, sobre todo en la brillante película Frances, donde es la actriz la que interpreta a una madre y ama de casa con serios problemas de alcoholismo, y quien es esposa de un militar, y en Fool for Love (adaptada precisamente de una de sus obras de teatro).

Uno de sus más recientes trabajos en la pantalla fue en la serie de Netflix Bloodline.

“No puedes evitar ser como tu padre”

La relación con su padre, un ex piloto de caza de la Segunda Guerra Mundial, alcohólico, muy violento y extremadamente machista, marcó su vida y su obra.

“Aunque intentes no parecerte a tu padre, no puedes evitarlo”, dijo Shepard al diario The New York Times en 2016. “Encuentras estos pedazos en ti que van más allá de lo psicológico, más allá de lo que piensas que puedes controlar. Y de repente eres tu padre”.

Shepard se graduó de un liceo en Duarte, California, donde ya escribía poesía y actuaba, además de trabajar en un establo y en una estancia con caballos.

Comenzó a estudiar agricultura en la universidad, pero lo abandonó para unirse a un grupo teatral itinerante. Llegó a Nueva York en autobús a comienzos de los años 60. No tenía dinero, según la revista New Yorker vendió su sangre una vez para comprarse una hamburguesa, y comenzó a escribir obras de teatro, asociándose al movimiento Off Broadway.

Shepard se mantuvo ausente de las redes sociales, pero estaba muy implicado en la enseñanza. Enseñaba regularmente escritura de guiones teatrales en universidades, talleres, festivales y seminarios, y fue electo a la Academia Estadunidense de Artes y Letras en 1986.  (AFP/Nueva York)