Scooby Doo anima a pequeños corazones

Vilma, Fred y el personaje visitaron a los niños que se atienden en el Instituto Nacional de Cardiología para leerles cuentos, cantar y bailar.

México

Vilma, Fred y Scooby Doo, protagonistas de la obra Scooby Doo en vivo, subieron a su colorida combi y manejaron hasta el sur de la ciudad, al Instituto Nacional de Cardiología, donde se encontraron con un grupo de niños en recuperación.

Un pequeño salón de clases dentro del hospital fue dispuesto para que 10 niños se reunieran con la pandilla, y aunque al inicio estaban temerosos, Scooby se encargó de romper el hielo con bailes y pantomima.

Vilma comenzó la actividad leyendo Pollo bobo, un cuento de dimensiones gigantes, con la Ayuda de Fred, quien pasaba las hojas. La historia atrapó la atención de los niños y poco a poco comenzaron a participar y a dar sus opiniones respecto a la moraleja de la historia.

Una pequeña de no más de 5 años veía con gusto la caricatura en el televisor del salón, pero cuando apareció Scooby frente a sus ojos comenzó a llorar y se mantuvo alejada; sin embargo, no se resistió a las risas y a los aplausos, por lo que, cuando acabó la actividad, despidió con gusto al famoso perro.

En varias ocasiones Vilma insistió en que lo que Fred tiene de atractivo le falta de inteligencia, y él se defendió diciendo: “Pero soy fuerte”. Cuando se leía el segundo cuento, El hombre y el zorro, los niños participaban en las bromas con soltura. Los pequeños no se resistieron a tocar la piel suave de Scooby, les atraía su nariz, su cola y su hocico, y cuando terminaron las lecturas, todos querían que los acompañara a sus cuartos. En la caminata por el pasillo de internamiento, los tres amigos hicieron visitas personales a pequeños que por su condición no pudieron salir de la habitación.

Uno de los niños permaneció inmóvil en su cama cuando entró Scooby Doo; sin embargo, con una ligera sonrisa agradeció su visita, y Vilma, Fred y Scooby se animaron a cantarle un poco de su himno de aventuras.

En un sillón estaba una adolescente de 17 años que le platicó a la pandilla que en tres días cumpliría la mayoría de edad, entonces “Las mañanitas” se escucharon en todo el piso, lo que atrajo a enfermeras y doctores.

La visita de los tres personajes se convirtió en una gran fiesta llena de fotografías, pues ni las enfermeras se perdieron la oportunidad de posar junto al gigante perro café. Los niños corrían tras Scooby y lo abrazaban con afecto.

Después de poco más de una hora, el hospital regresó a sus actividades habituales, con la diferencia de que los pequeños en recuperación y aquellos que se preparaban para entrar al quirófano siguieron su estancia con una sonrisa dibujada en el rostro.

EL PROGRAMA SOCIAL DEL INSTITUTO

El Instituto Nacional de Cardiología invita a actividades de recreación como parte del programa Pequeños corazones que se desarrolla en el departamento de admisión.

“Nace de una iniciativa de nuestra población pediátrica cardiovascular con cardiopatía congénita de darle una mejor adaptación a los pequeños al medio hospitalario. Los niños que nacen con un problema en el corazón son operados en diferentes etapas de su vida, lo cual hace que estén hospitalizados constantemente; viendo esto, se desarrollan programas lúdicos con líneas de acción, una de ellas es Cuentacuentos”, explicó Irma Leticia, maestra jefe de trabajo social.