"Priscila, la reina del desierto" llegará a México

Alejandro Gou adquirió los derechos del musical creado por Stephan Elliott y Allan Scott; ha pisado con éxito Broadway, España y Argentina.
Buscarán a los mejores protagonistas.
Buscarán a los mejores protagonistas. (Especial)

México

La invitación que recibió Alejandro Gou por parte de su esposa para entrar a un teatro neoyorquino a ver Priscila, reina del desierto, rompió con ciertos prejuicios que tenía en relación a la historia de dos drag queens y una transexual; la historia de Stephan Elliott y Allan Scott  le abrió la mente a un nivel “sorpresivo” que lo llevó a adquirir los derechos del montaje.

“Conocía la película (Las aventuras de Priscila, reina del desierto), pero cuando vi el musical en Nueva York me volví loco. La verdad, no quería verla; le dije a mi esposa que no me latía, porque pensaba que era una obra gay, toda la publicidad era rosita y de un tacón, pensé ‘qué jotería’, pero quedé tan maravillado que compré los derechos”, dijo Gou, en entrevista con ¡hey!

“Priscila será un parteaguas en México, primero por todo lo que se vive actualmente en relación a los temas gay, pero también porque tengo muchas empresas que se interesaron ampliamente en el proyecto. Esto abrirá una brecha muy importante en el teatro musical en este país, sobre todo en relación a la libertad que se tiene para elegir una preferencia sexual”, añadió el productor.

Será en 2016 cuando Gou traiga a México la historia que ha pasado con éxito por Broadway, Australia, Argentina y España. “Priscila cubre todo en términos de comedia musical: vi los resultados en Londres y Nueva York, acapara todo tipo de público, indudablemente el público gay está presente, pero es una comedia musical que cumple con los requisitos para tener éxito.

“Además de los derechos, pude comprar la producción que tenían guardada en Nueva York, y ahora estoy en busca de los tres primeros actores que representen a los drag queens, quiero que ellos llamen la atención, esto no es un show gay simple, es una obra musical completa, la música no está metida con calzador, es parte orgánica de la historia”, agregó el productor.

En relación al elenco, Gou comentó que será a mitad del próximo año cuando comience con el proceso de casting, y no necesariamente llevará a la cabeza a actores de renombre.  “Lo que me pide la producción de Australia es que los actores den con el personaje, sean conocidos o no.

“No estoy peleado con esta parte, en Priscila lo importante será la historia, pero si encuentro a alguien que sea conocido y que dé con el personaje será muy padre. Esta obra no gira en torno a una estrella, como puede ocurrir con Hoy no me puedo levantar, lo que quiero para Priscila es que la tercia de actores dé con los personajes principales”, explicó Alejandro.

Por dos años, Gou estuvo a la espera de aprobación para adquirir los derechos. “Hay quienes se tardan muchos años más, pero para mí sí fue mucho tiempo, lo que me ayudó fue que tienen referencia de Hoy no me puedo levantar y de Spamalot, lógicamente ayuda tener precedentes, lo de los derechos pasó de boca en boca  y me canalizaron”, dijo.

Priscila, reina del desierto está inspirada en la película del mismo nombre que en 1995 obtuvo un Premio Oscar por el Mejor Diseño de Vestuario, el Bafta al Mejor Actor y Mejor Maquillaje, entre otros reconocimientos.

 

Su majestad

La historia cuenta la travesía de dos drag queens y una transexual de Sídney que son contratadas para actuar en un resort ubicado en el desierto australiano. El trío se dirige a su destino a bordo de un autobús, al que nombran Priscila y ahí comienza la aventura.

Alejandro Gou considera que esta historia invitará al público a una reflexión sobre problemas de homofobia, pues la tercia de personajes enfrenta en su viaje algunas dificultades, e incluso algunos incidentes relacionados con preferencia sexual.

En tanto llega el momento de elegir el casting, Alejandro entrega su tiempo a producir el musical El joven Frankenstein, en el que participarán los Mascabrothers; al igual que Priscila, esta historia surgió de una película, que en 1974 dirigió el propio Mel Brooks.