Juegan con los "Tiliches y cachivaches" de Cri Cri

Andrea Gabilondo retoma cuentos y canciones de su padre en un espectáculo que se presentará en el teatro Metropólitan el 28 de junio.

México

Cri Cri se parte la cabeza para conseguir la nota que le falta a su canción, y cuando por fin la encuentra un pájaro le roba la partitura y desaparece; a partir de ese momento el espacio se transforma en el mundo absurdo donde se encuentra con todos los seres de sus cuentos, comenzando un viaje dentro de su propia imaginación.

Dicha premisa es el hilo conductor de Tiliches, tambaches y cachivaches, espectáculo creado por Andrea Gabilondo, hija de Francisco Gabilondo Soler, Cri Cri, donde se permitió jugar con la obra de su padre y cuyo resultado llegará al teatro Metropólitan el 28 de junio.

“¿Qué pensaría mi padre de esto?, me lo he preguntado muchas veces cuando estoy ensayando. Yo creo que se divertiría porque él era muy lúdico. Decía: ‘Hay que jugar para crear’. Y es exactamente lo que yo estoy haciendo. Jugando. Y creo que a él le gustaría”, dijo Andrea.

Desde la muerte de su padre (1990), tanto Andrea como su hermano Tiburcio poseen los derechos de su obra, pero nunca habían hecho uso de ella, pues no existía un espectáculo que respetara los principios de Cri Cri.

“Siendo creadora, siempre me habían hecho la pregunta de por qué no hacía algo de mi papá, pero yo trato de mantener la filosofía que él tenía; decía: ‘Mis canciones y mis cuentos son para ser imaginados, no pueden ser representados’. En relación a las canciones yo siempre lo encontré muy difícil porque la historia estaba narrada y lo que hiciera en el escenario sería una repetición”, explicó.

“Hasta que mi hermano me dijo: ‘Yo tengo impresos los programas de la XEW’ —que eran de 1936 a 1959—. Empiezo a leer ese material y encuentro unos cuentos inéditos geniales que nadie conoce y con los que sí se podía hacer una obra de teatro porque el formato era: cuento, canción, comercial. Pensé que sería muy divertido jugar con esos tres elementos”, agregó la creadora.

Para respetar la ideología de Gabilondo Soler y dejar a la imaginación la identidad de personajes como Don Pimpirulando, Barbitas y Don Perluco, los actores en escena harán hincapié en los movimientos corporales, pues en estética solo presentarán vestuario negro y maquillaje pálido (excepto Cri Cri).

 “Cuando la gente me pregunta cuál es el estilo, yo digo: no hay botargas, no hay títeres ni orejitas ni bigotes. Todo lo hacen con el cuerpo y con la voz. El trabajo de actuación ha sido muy minucioso y, a pesar de que es muy visual, estoy respetando esa filosofía porque van a imaginar al gato o al perro que quieran”, dijó Andrea.

“No vamos a encontrar el hilo negro del espectáculo, sino una vertiente diferente que lleve a Cri cri a la actualidad, la intención del diseño era crear un personaje que saliera de lo común y entrara a lo diferente y único”, explicó Bernardo Vázquez,  creador de vestuario y maquillaje, quien entre otras producciones ha trabajado en Los locos Addams y Master Class, y en esta ocasión dedicó una sesión para enseñar a los actores a maquillarse solos.

La imagen

El diseño gráfico del proyecto estuvo a cargo de Desing Bureau, agencia que se enfocó en que cada uno de los personajes tuviera una identidad y un mundo independiente. “Sabemos que Cri Cri es un legado, pero la idea es traer toda esa magia y toda esa historia a la época actual. Que tanto un niño como un adulto volteara a ver el cartel”, detalló Andrés Moreno, miembro de la agencia.

El elenco

Enrique Chi encarna al personaje de Cri Cri y el ensamble lo completan Cecilia Cantú, José Roberto Pisano, Irene Repeto, Jessica Luna, Giuliana Vega, Domingo Rubio, Balam Sosa, Felio Eliel, Manuel Ballesteros, y Alejandro Scarpatti.