"Ayolante" inaugura teatro en el antro

El Club Casa Americana se transforma para tener su propio escenario por las tardes; la obra con la que inicia nueva etapa hará comedia de los políticos.
El reparto se integra por hombres en su totalidad.
El reparto se integra por hombres en su totalidad. (Especial)

México

Sin la intención de estereotipar o hacer mofa de las preferencias sexuales, Ayolante inaugurará el teatro dentro del antro Club Casa Americana; la fórmula que probará para atraer al público al concepto, será regresar a los inicios del teatro, donde los hombres interpretaban roles tanto femeninos como masculinos en sus representaciones escenicas.

Ayolante es un texto escrito hace 200 años, fue el primer montaje teatral que utilizó electricidad y para su adaptación al México actual, el director Álvaro Cerviño planteó que la identificación se diera a través de nuestros diputados.

Ayolante es un espectáculo cómico con tintes de opereta, cuya historia se cuenta a través de hadas y diputados: cuando un chico que es pintor en Chapultepec no puede alcanzar a la chica becaria en el Congreso de la Unión sufre de amor, entonces se da cuenta de que es mitad hado y mitad humano y habla con su familia de parte de las hadas para que lo ayuden a conquistarla.

“Él logra llegar al poder y conquistar el amor de la chica, pero cuando eso pase se dará cuenta de que no es lo que él quería”, explica Mariana García, productora ejecutiva del proyecto.

“Toda la compañía es de hombres, incluso en los roles de la reina, las hadas, la becaria.

Sin caer en el mensaje de los géneros, la intención es retomar los orígenes del teatro, justo eso hacían ellos. Había hombres y entre ellos montaban sus obras, no hay intención de vestidas o drag queens”, explicó Mariana.

Para elegir al elenco se hizo un casting donde las cualidades a cumplir era ser tenor o contratenor, bailar y actuar.

“Fue complicado encontrar a quien cumpliera todos los requisitos, ha sido un proceso largo, terminamos un mes de taller, donde trabajamos con una preselección montando 17 minutos del primer acto y nos ayudó a determinar y pulir”, detalló la productora.

Aunque la apuesta más fuerte es el montaje, la compañía trabaja en la reestructura del lugar.

 Club Casa Americana es un antro con personalidades, algunas noches es Lola (para homosexuales) y otras es Maximiliano (para heterosexuales); la intención es que entrada la noche se adapte el espacio para recibir a la compañía de 18 personas, un piano, algunos músicos y la escenografía, pero en segundos todo se desmonte para volver a su esencia de fiesta.

“Vamos a hacer magia y en unas horas vamos a montar, después desmontar para convertirlo en antro; vamos a tener unas tarimas, unas gradas desmontables para dar aforo a 130 personas, estamos rehabilitando espacios”, explicó la productora.

En el lapso en el que termina la obra y se reestablece el antro, el público será alojado en una división conjunta donde se ofrecerán shows para matar el tiempo.

La intención es que después de ver teatro se queden a la diversión nocturna del antro que se ofrece.