“Hay superhéroes porque la gente quiere entretenimiento”

La nueva saga de los famosos mutantes, X-Men: Días del futuro pasado, está sustentada en la calidad de actores de este calibre, pero los efectos y la historia la mantienen, ante todo, como una ...
X-men
X-men (Twentieth Century Fox)

Ciudad de México

Son tan opuestos como sus personajes en la ficción; sin embargo, James McAvoy (1979) y Michael Fassbender (1977), se complementan bien, tanto en escena como fuera de ella. McAvoy es bajito, sonriente, curioso. Fassbender es alto, formal y reservado, hasta que de repente sonríe y revela una naturaleza más jovial. Ambos tienen sólidas carreras con participaciones en filmes como Expiación, Shame y 12 años esclavo, y ahora alcanzarán niveles de fama internacional aún mayores como parte del elenco multiestelar de X-Men: Días del futuro pasado, que se perfila como la cinta de acción más taquillera no solo del verano, sino de todo 2014.

En la cinta, dirigida por Bryan Singer, los actores interpretan respectivamente a Charles Xavier y Erik Lehnsherr, quienes pasan de ser amigos y colegas a convertirse en acérrimos enemigos como el Profesor X y Magneto (roles que comparten aquí con Patrick Stewart e Ian McKellen). La trama está ambientada en 1973 y en el presente, justo en una época de crisis para estos mutantes que conforman la saga más popular publicada por la casa Marvel desde 1963. La cinta reúne a casi todos los actores de las sagas anteriores (Hugh Jackman, Ellen Page, Halle Berry), con un resultado espectacular.


¿Ustedes se considerarían fans de los cómics de los X-Men?

JM: Sí. Yo leía los cómics desde niño y había visto las peliculas. No era un gran fan, pero me gustaban los personajes. Cuando hicimos X-Men First Class, acabé volviéndome gran admirador.

MF: La verdad es que cuando hicimos la primera película Jim sabía más que yo. Es decir, yo sabía quiénes eran, pero no estaba versado en toda la historia que es muy complicada… Al final eso hace los personajes más atractivos; además, fue bueno que Jim fuera fan. Muy útil cuando estábamos preparándonos.


¿Qué les atrajo de sus personajes? ¿Cómo los describirían?

JM: Siempre me pareció que el Profesor X, en este caso, Charles, tenía una historia muy interesante. Y aquí hay una oportunidad para explorar eso: sobre todo el contraste con su yo del futuro (Patrick Stewart). No puedo decir mucho al respecto, pero fue algo increíble. Es un gran guión.

MF: En el caso de Magneto, se trata de un personaje sumamente complejo: todo el mundo sabe que en el futuro, cuando sea Ian McKelln, se va a convertir en un gran villano, en un asesino terrible...

JM: Un villano clásico como Darth Vader...

MF: Exacto. Es un antihéroe. Aquí hay una manera de saber cómo es y por qué es como es. Erik sobrevivió al Holocausto. Cuando ve la posibilidad de un nuevo exterminio, esta vez entre humanos contra mutantes, actúa, acaso de manera errónea, pero es la única respuesta que tiene.



¿Podrían decir que son figuras trágicas?

JM: Charles es más bien un héroe pírrico. La victoria puede salirle demasiado cara. Es un idealista, se involucra demasiado en las vidas de sus alumnos y su participación en el conflicto, va en contra de sus principios, pero tiene que actuar para cambiar el destino de todos los mutantes, aún en contra de su voluntad.

MF: Yo sí veo a Erik como una figura trágica. Es como decíamos, un gran villano y los grandes villanos, desde Macbeth hasta Darth Vader, lo son. En este caso, Magneto va en contra de los principios de su amigo Charles, pero siente que sus motivos son igual de importantes. Muchos lo consideran un asesino y un terrorista, pero también habrá quienes lo consideren un héroe. Y aquí se explora la fina línea que separa a los dos aspectos de un mismo personaje, que tiene muchos niveles.


¿Cómo se sintieron durante el rodaje? ¿Fue más exigente o difícil que otros?

JM: Bryan es un gran director. Conoce muy bien la saga, todos sus recovecos, además era interesante trabajar en dos épocas diferentes. Fue largo, pero no diría que difícil. Todos conformamos una compañía muy sólida. Nos acoplamos todos bien y el rodaje resultó una experiencia muy divertida.

MF: Además están los efectos visuales. Bryan supo guiarnos para obtener el efecto que deseaba: que pareciéramos tan cómodos con nuestros poderes, como los personajes. Que todo pareciera natural, aún cuando sabemos que es imposible. Cuando ves la película, ya con los efectos listos, te das cuenta de que tiene una gran visión como director y que hizo algo excelente y que te sorprende haber formado parte de algo así.


¿Qué aportaron Patrick Stewart y Ian McKellen a sus actuaciones?

JM: Es interesante que lo preguntes. Bryan cuidó mucho ese aspecto, para que hubiera consistencia, después de todo, somos los mismos personajes con décadas de diferencia. Entonces había que encontrar la manera de que tuviéramos el mismo lenguaje corporal, los mismos gestos e inflexiones con distintas variantes. Fue muy divertido.

MF: Ambos son grandes actores, así que cualquier pretexto para pasar tiempo con ellos y aprender lo que sea de sus técnicas, ya es un premio en sí.


¿Habrá más aventuras de los X-Men después de esta cinta?

MF: Eso es algo que el público decide.

JM: Nosotros firmamos un contrato y puede ser por otras tres películas, pero no hay nada escrito en piedra, aunque esperamos que si hay éxito, volvamos a reunirnos. Yo estaría encantado. Sobre todo si es en una película como ésta.


¿Las películas de superhéroes se han convertido en la nueva norma del cine de acción?

JM: Cuando yo era niño – que es más o menos la misma época en la que Michael era niño, lo que había era cine de acción con figuras como Schwarzenegger o Bruce Willis, Terminator, Duro de Matar... estas películas de ahora son completamente diferentes, son piezas de ensamble, dependen de cada miembro del reparto y su contenido es más fantástico. Es lo que el público había pedido por años, y ahora es real. La tecnología cambia, los gustos cambian. No sé qué es lo que va a suceder mañana. Pero mientras tanto, hablando por mí, puedo decir que esto es divertido y emocionante.

MF: Por todo lo que sé, podrían ponerse de moda las tragedias shakespeareanas o películas en las que tengamos que ponernos disfraces de animales... ¿quién lo sabe? Lo que sí es que si el público quiere entretenimiento, que es lo que ofrece esta película, de superhéroes, existirá en cualquier forma.