El primer premio, trabajar en Birdman: Martín Hernández

El mexicano está nominado al Oscar por su trabajo como sonidista en la película 'Birdman', dirigida por su amigo Alejandro González Iñárritu.

Ciudad de México

El mexicano Martín Hernández y el cineasta Alejandro González Iñárritu son, además de amigos, cómplices en Hollywood y compañeros de logros. Alejandro pone el cine y Martín el sonido. Hoy comparten la emoción de estar nominados a los premios Oscar por su última entrega: Birdman.

Martín y Alejandro se conocieron en la Universidad Iberoamericana y ahí comenzaron a forjar una amistad y una carrera en el cine. El director y el sonidista, han trabajado juntos en Amores Perros, 21 gramos, Biutiful, Babel y Birdman.

Alejandro lo llama de cariño "Gordo" y dice que "todos los sonidos que escuchan en mis películas" salen del talento de Martín Hernández. Martín dice que el cineasta es su amigo y su compañero de trabajo "desde que teníamos de cine cumplidos 20 años".

Describe a su amigo Alejandro González Iñárritu como una persona extremadamente sensible y muy generosa.

¿Cómo te sientes con la nominación?

Honrado y agradecido, también desde que te ofrecen un proyecto así, un director que ya trabaja contigo otra vez. Siempre ha sido una persona muy generosa, el primer regalo es que te ofrezcan trabajar en un proyecto así, eso fue un motivo de alegría, y luego que te reconozcan el trabajo que sale en conjunto, que es algo muy importante.

¿Qué significado tiene esta nominación para tu carrera?

Que la percepción de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas hacia el quehacer de la edición de sonido y mezcla ha cambiado.

Es un buen mensaje que se encuentren American Sniper, Unbroken y Birdman. Nos dice una cosa interesante de lo que está viendo la Academia contemporánea".

¿Qué elementos piensas que se tomron en cuenta para tu candidatura?

En este caso tiene mucho que ver con que el personaje de Michael Keaton (Riggan Thompson): Es un eje en movimiento y todos los universos alrededor de él también se mueven y así fue como editamos el sonido, a lo mejor eso provocó una distancia entre los proyectos anteriores.

Tiene una secuencia que parafrasea a una secuencia de acción que parafrasea a las películas de acción y la música, particularmente de Antonio Sánchez, llama mucho la atención, tiene una energía muy particular.

¿Cuál ha sido la película, en que trabajaste con Iñárritu, más difícil para ti?

La última (Birdman) es la más difícil, mientras la estás ejecutando estás palpando el reto. Después ya en la perspectiva miradora, estamos aquí celebrando, hace dos años estábamos en la parte más dura, sufriendo las limitaciones de nuestro propio talento, como tiene que ser.

¿Crees que Amores Perros fue un despegue para ti también?

Imagínate, claro.

¿Cómo es trabajar con Alejandro González Iñárritu?

Muy intenso, muy bien, porque él es muy puntual, sabe a dónde va, con qué dirección y qué quiere. Es un placer trabajar así.

¿Sigues haciendo cine?

Sí, sigo haciendo cine, es algo que me gusta mucho. Termino el programa (de radio) muy temprano y tengo el resto del día libre, y ahora estoy haciendo otra película de un director que admiro y respeto mucho que se llama Joe Swanberg (Drinking Buddies) y le pedí que me considerara si quería hacer otra película y me habló, empezó a filmar Digging for fire que estamos haciendo justo ahora.