“El sexo es un juego de poder”: Verónica Merchant

Nació en la Ciudad de México en 1973. Egresada del CUT, ha participado en más de 15 telenovelas, una decena obras de teatro y casi una veintena de películas, entre las que destacan: Principio y ...
Veronica Merchant
Veronica Merchant (Cuartoscuro)

Ciudad de México

Testosterona es mi “debut en el teatro comercial”, comenta Verónica Merchant. Bajo la dirección de Sabina Berman, la actriz interpreta a una joven periodista que aspira a encabezar un importante diario. El montaje tiene por sede el Foro Cultural Chapultepec.


La última telenovela que vio…

Nunca he visto una telenovela, solo las he hecho. Estaban prohibidas en la casa.


¿Por qué?

Mis papás son científicos de la UNAM y me decían que no era bueno para mi infancia, lo cual agradezco.


No les habrá dado gusto cuando la vieron en la televisión…

Es tan difícil ser actor y estudiar en el Centro Universitario de Teatro, que no les quedó otra que admirar el trabajo de su hija. De su parte no hubo un juicio castrante.


Usted cambió la ciencia por el arte, ¿por qué?

Para dedicarse a cualquiera de las dos disciplinas se necesita pasión y entrega. En casa siempre nos llevaron al cine y al teatro. La ciencia me interesa pero no como para dedicarme a ella toda la vida.


Testosterona es el nombre de su nueva obra de teatro. ¿Todo se reduce al sexo?

El sexo es un juego de poder. La historia está llena de mujeres que alcanzan sus objetivos a través del sexo, sin embargo yo prefiero conseguir las cosas por otras vías. Nunca he jugado chueco para conseguir nada. El poder es un tema apasionante, viene desde los griegos. Es parte de nuestra naturaleza, tal como el amor y la muerte están implícitos en el ser humano.


¿El fin justifica los medios?

No, no soy partidaria de ese discurso. En Testosterona lo más interesante es la pugna hombre-mujer, y el cómo una mujer puede pelear por el poder como lo haría cualquier hombre.


Hablando de medios, ¿se considera una mujer informada?

No soy alguien que lee las noticias a diario. De vez en cuando leo el periódico o checo cosas por internet, casi no veo la tele; de pronto me informo más por la gente que rodea y me cuenta lo que sucede.


¿Ni por las redes sociales?

No tengo una obsesión por la modernidad en lo más mínimo. Tengo un Facebook bastante desnutrido para mi estándar y no uso Twitter. Siento que me quitan libertad y casi todo lo que manejan es información desechable; me quitan tiempo y espacio. Quizá es un prejuicio pero no se me da, no tengo que ser como todo el mundo.


¿El teatro en México es caro?

Las obras comerciales son carísimas, cuestan 300 o 400 pesos, pero en el INBA o la UNAM, hay excelentes montajes a las cuales puedes ir los jueves por 30 pesos.

¿Quién es más demandante José Caballero, Carla Estrada o Arturo Ripstein?

Cada uno requiere una entrega y un esfuerzo brutal. Ripstein es muy duro aunque maravilloso, pero Caballero o Sabina te piden el cien. El esfuerzo en televisión se centra en las horas y el volumen, el rigor es más personal.


¿Las telenovelas son para comer y la verdadera satisfacción viene en del teatro?

Yo vivo de las telenovelas, aunque al principio entré por curiosidad. No es un género al que menosprecie. Nunca subestimo al personaje y me comprometo por igual que con el teatro y el cine, aunque tampoco voy a negar que me gustaría que las telenovelas tuvieran mejores contenidos.