Entre la gratitud y el reclamo: Bob Dylan

El artista recibió un reconocimiento por su labor filantrópica y estrenó nuevo disco (Shadows of the Night), donde rinde tributo a Frank Sinatra.

Nueva York

Casi siempre parco en sus respuestas, Bob Dylan también ha tenido momentos de elocuente apertura en sus escritos autobiográficos (Crónicas, vol.1, por ejemplo) o en discursos como el que acaba de pronunciar a propósito del otorgamiento del Musicares Person of the Year, distinción con la que la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación honra a músicos filantrópicos.

Sí, en su discurso de recepción del Musicares (febrero, 2015), este músico que en 1965 fue criticadísimo por "electrificar" el folk-rock, mostró sinceridad, modestia y agradecimiento hacia quienes le han ayudado a lo largo de su carrera. Gratitud... una expresión que no es frecuente en este Dios del folk-rock.

En su discurso de alrededor de 40 minutos dijo, por ejemplo: "No puedo olvidar dar las gracias a Jimi Hendrix que a inicios de los sesenta tomó varias canciones mías a las que nadie había hecho caso y las elevó a la estratósfera convirtiéndolas, todas, en clásicos... Me gustaría mucho que Jimi estuviera aquí".

Dylan tampoco olvidó a Johnny Cash a quien, entre varias cosas, le agradeció que le echara la mano en el momento en que Columbia Records lo iba a despedir. "Johnny fue un héroe para mí. Lo conocí en 1963 y grabó algunas canciones mías cuando yo aún no era famoso".

CORAJE PARA CANTAR LOS PENSAMIENTOS

Muy pronto Dylan sería famoso, tendría mucho éxito y se convertiría en una de las voces más importantes del folk-rock de protesta, algo que en aquellos años sesenta le empezaba a pesar. Ya entonces declaraba: "No estoy tratando de dirigir ninguna causa. Solo tengo pensamientos en mi cabeza y los escribo". A su manera, el escocés Donovan Leitch, quien ha sido considerado el Dylan europeo, ha comentado: "'Blowing in the Wind' (1963) nos infundió a todos el coraje para escribir lo que pensábamos".

Pero una cosa era plasmar sus pensamientos en las canciones y otra ser considerado el líder de toda una generación. En Chronicles, vol. 1 (Simon & Schuster, 2004) Bob Dylan reitera que nunca pretendió ser el símbolo de la juventud rebelde de los sesentas y que, en cambio, en los setentas, vivía arrinconado en su casa con una escopeta lista para disparar a los intrusos hippies que lo deificaban y acosaban. "Sin lugar a dudas —reflexiona Dylan en su primera entrega autobiográfica (Crónicas, vol. 1)— yo estaba padeciendo las consecuencias de eso que yo mismo había ayudado a fabricar".

CAMBIÉ MI NOMBRE EN ARAS DE LA FAMA

En efecto, desde que en 1961 Dylan llegó a Greenwich Village (Nueva York) empezó a inventarse una imagen que lo mostraba como un niño huérfano y un adolescente que había tocado con Big Bill Broonzy y con Woody Guthrie. Ya avanzados los sesenta, aún buscaba convencer a los demás de haber tenido un pasado que competía con el de quienes él admiraba: Robert Johnson, Hank Williams, Billie Holiday... Lo cierto es que Bob Dylan fue el primogénito de una amorosa pareja judía de clase media y que a los 19 años desertó de la universidad.

Y tal vez para disipar todas esas "mentirillas", el visionario que orquestó la revolución de una época mítica, la reliquia viva del folk sobre quien más han escrito los académicos... se ha decidido a hablar hoy sobre su vida para revelar "la verdad".

"No nos engañemos —dijo al recibir el premio—, todas las canciones se encuentran conectadas. Yo simplemente abrí una puerta de manera diferente". Y luego pasó a comparar con suma modestia las letras de algunas de sus canciones con las de otros compositores anteriores a él... "Escribí 'It's All Right Mama (I'm Only Bleeding)' teniendo en la cabeza 'How High Is The Water Momma', una canción interpretada por Johnny Cash".

Pero Dylan también aprovechó este gran momento (Musicares) para agradecer a todos aquellos que interpretándolo lo han llevado a la gloria, aunque sentenció: "No me gustó cómo versionaron The Byrds, y Peter, Paul and Mary, mis canciones, porque las volvieron pop-folk; sin embargo, se los agradezco".

En cambio dio las gracias a Joan Baez y a Nina Simone, llamando a una "el espíritu más libre" y a la segunda, "una voz sin igual y una mujer maravillosa".

REEDUCACIÓN DE UN ANARQUISTA

Robert Allen Zimerman (Duluth, Minnesota, 1941) dedica en sus Crónicas un buen número de páginas a hablar del acoso por parte de los periodistas que se empeñaban en llamarlo The Kaiser of Apostasy o bien The Archibishop of Anarchy. "¿De qué diablos estaban hablando? (...) En una portada de la revista Esquire apareció mi cara junto a la de Malcom X, Castro y Kennedy, los cuatro monstruos... ¿Qué maldita cosa querían decir? Lo que tuve que hacer fue reacondicionar mi mente y parar de culpar al mundo de lo que me estaba sucediendo. Tuve que reeducarme".

Dylan siempre se ha sabido grande y con razón... En el Olimpo musical del folk-rock muchos lo consideran el mejor ("Los Beatles, Los Rolling Stones... Todos, en algún aspecto, en algún momento, lo imitamos", ha dicho Donovan). La revista Rolling Stone lo ha conservado en el segundo lugar de los mejores compositores de música popular de todos los tiempos... Pero hay que aclarar que ni lo bueno ni lo malo que se diga de él o de su música influye en sus composiciones ¿Por qué? Porque él no lo permite. "Dylan es Dylan y solo Bob Dylan a la hora de crear", bien lo ha dicho alguien. Aunque claro, y como es natural, a Dylan no deja de molestarle que digan que "en vez de cantar croa como una rana". Un justificado malestar se apreció en un momento del discurso de Musicares: "Dicen que mi voz está fundida ¿por qué no dicen eso de Leonard Cohen? Dicen que no puedo aguantar la melodía ¿en verdad?, pues nunca escuche decirlo sobre Lou Reed". Más adelante dijo: "Comparto aquello que comentaba San Cooke cuando alguien elogiaba su maravillosa voz: "Las voces no deben ser consideras por lo bonitas que son. Lo único importante se si te convencen de que están diciendo la verdad".

VOCACIÓN PARA EL ÉXITO

Claro que Dylan también ha recibido mil elogios. Ejemplo. Al recibir uno de los 11 Grammys que lleva acumulados, un crítico dijo que el álbum Time Out of Mind (1997) poseía "un sonido difuso pero poderoso".

Y este hombre de 73 años que ha recibido varios honoris causa de instituciones como Princeton y Saint Andrew, también ha sabido disfrutar del reconocimiento y la fama. "Blowing In The Wind" fue el hit más vendido en la historia de Warner Brothers hasta 1964, y Dylan lo celebró. Y afortunadamente, Dylan ha vuelto a encontrar la fama y el éxito en álbumes como Planet Waves (1974), Blood on the Tracks (1975), el religioso Slow Train Coming (1979), Under The Blood Red Sky (1990), o este 2015 con Shadows in the Night, una colección de 10 piezas con la que Dylan rinde homenaje a Frank Sinatra.

Abrimos un paréntesis para destacar que Dylan grabó Shadows in the Night en una o dos tomas, sin música sobrepuesta y sin separación de pistas. A la antigüita y en el mismo estudio de Los Ángeles donde grababa Sinatra. A propósito, Jon Pareles del diario The New York Times escribió: "(en Shadows in the Night) Dylan presenta una voz muy cambiada. No la raspadura iracunda de sus álbumes recientes, sino un todo sostenido y tenue... Su voz tiene un ánimo enamoradizo, inquietante, suspendido entre un inconsolable presente y todas las disculpas del pasado...".

LA INSPIRACIÓN ACUÁTICA DE UN POETA INAGOTABLE

Respecto de su (al parecer inagotable) proceso creativo, Dylan le explicó al crítico David Gates lo siguiente: "El lugar de donde salí es bastante desolado, frío y tiene mucha agua. De modo que te permite soñar, tener visiones...". Y específicamente sobre "Like A Rolling Stone", le confió a Robert Hilburne: "Fue como si un fantasma hubiera escrito una canción así. Te regala la canción y desaparece. Tú no sabes lo que significa. Solo sabes que el fantasma te eligió a ti para transmitir la canción".

Y es aquí cuando Bob reaparece como un fantasma que hace pleno uso de lo que ha recibido como herencia, el legado de antiguas voces que recoge un hombre que nada tiene que ver con el niño huérfano y sin educación (inventado por él mismo, claro) que cantaba por 10 centavos. "Yo había leído a un montón de poetas antes de escribir aquellas primeras canciones. Las cosas de Poe me dejaban anonadado. Byron, John Donne, Keats y todos ellos....". Dylan Thomas —agregamos nosotros— de quien, por cierto, tomó prestado parte de su nombre artístico.

Y "ellos" (todos) lo convirtieron en el Dylan que gusta darle una vuelta de tuerca a las cosas, uno de sus recursos poéticos favoritos. "Leía a François Villon hablando de visitar a una prostituta y yo le daba un giro; yo no visitaría a una prostituta, yo 'salvaría' a una prostituta. Sí, me encantaba inventar esas cosas como 'el vicio es la salvación y la virtud puede ser tu ruina'".

NI PREJUICIOS NI MALENTENDIDOS

Tanto se ha dicho sobre Dylan... y muchos juicios están del todo (o en gran parte) equivocados, que algunas veces el hombre que se encuentra en continua gira desde 1988 (The Never Ending Tour) ha preferido guardar silencio. Sin embargo, ahora que no le "duele" tanto el brillo de los reflectores sobre los ojos, quizá sienta la confianza de que sus palabras sean escuchadas como él las dice, de que no habrá sobre-dimensionamiento ni malentendidos.

Hace una década, Dylan decidió empezar a escribir sus memorias; allí aún dejaba algunos vacíos "defensivos" (quizá era la respuesta "lógica" a una prensa entrometida). Hoy, en el discurso dado hace un par de meses con motivo del otorgamiento del Musicares Person of The Year, se le sintió más suelto, menos huraño, más sincero; de allí se deduce que sus fans podrían empezar a pensar que ahora sí, Dylan estaría en forma para entregar un segundo mejor volumen de su autobiográfica (Crónicas).

Solo nos resta decir que a La Orden de las Artes y Letras (Francia, 1990), el Príncipe de Asturias (España, 2007), la Medalla Presidencial de la Libertad (EU, 2012) que se le han otorgado, se suma la distinción Musicares Person of the Year (2015), y que tal vez este 2015 se le otorgue el Nobel de Literatura a Bob Dylan, el poeta que ha sido considerado el máximo ideólogo de la generación más mitificada que haya existido, la juventud que floreció en los años sesenta.

RECUADRO

—"Nunca me gustó cómo interpretaban The Byrds, y Peter, Paul and Mary, mis canciones porque las volvieron pop-folk; sin embargo, se los agradezco porque las volvieron famosas": Bob Dylan.

—"Fue como si un fantasma hubiera escrito 'Like a Rolling Stone'. Te la regala y desaparece. Tú no sabes lo que significa. Solo que el fantasma te eligió a ti para transmitir la canción": Bob Dylan.

—"En Shadows in the Night (2015), Dylan presenta una voz muy cambiada. No la raspadura iracunda de sus álbumes recientes, sino un todo sostenido y tenue... Su voz tiene un ánimo enamoradizo, inquietante, suspendido entre un inconsolable presente y todas las disculpas del pasado": Jon Pareles.