Joan Sebastian, el orgullo de Juliantla

Los paisanos del intérepete lo recuerdan por sus caballos, los jaripeos de cinco días que organizaba y por sus obras de caridad; hoy, despiden a su orgullo local.
Habitantes del lugar en el que nació el intérprete dicen que el cantante fue atinado con la canción de Juliantla, pues todas las cosas que dice son ciertas.
El pueblo entre las montañas de Guerrero al que intérprete le hizo una canción. (Tomada de Facebook Juliantla)

Ciudad de México

Joan Sebastian será recordado por sus paisanos de Juliantla como aquel que recorría el pueblo a caballo, siempre amable. Hoy ese pueblito en la montaña vive un día gris, pues despide a uno de sus más grandes orgullos.

Juliantla fue el escape favorito del intérprete durante toda su vida y también donde hace muchos ayeres encontró el amor, aunque éste fuera pasajero.

De acuerdo con Efrén Peralta, dueño del hotel Antigua Posada, el cantante intentó seducir a una de sus primas, pero ella no cayó en los redes del amor porque “era de buena familia”.

“Por ese entonces Joan estaba chavito, pero sí intentó seducir a una de mis primas, nada más que la prima no cayó porque era de buena familia, contó por teléfono entre risas.

El rancho de Juliantla no era la única propiedad del cantante, también tenía otro en Teacalco, escondido entre las montañas y a veinte minutos de Taxco de Alarcón. Habitantes de Juliantla dicen que el amor por el rancho del mismo nombre era más grande que por el de Teacalco ya que además de hacerle una canción, ahí tenía lo más preciado: sus caballos.

Aunque al intérprete se le prohibió montar desde hace siete meses, Esmeralda, la recepcionista del hotel que lleva el nombre del cantante, lo delató, “últimamente no se venía a pasear por aquí, pero yo sí lo vi dos que tres veces montar allá por su rancho, en Juliantla”, contó vía telefónica.

El título de ‘El rey del Jaripeo’ se lo ganó desde hace más de 16 años, cuando era el encargado de organizar las fiestas de Juliantla. Cada 2 de febrero, organizaba cena, baile, carreras de caballo y cinco días de jaripeo.

Sus fiestas eran conocidas por la mayoría del pueblo, pero también sus aportaciones.  José Manuel Figueroa (verdadero nombre del cantante) pavimentó el tramo de carretera Juliantla-Tlamacasapa, hizo modificaciones en la iglesia local, ponía el sonido en las fiestas y ayudaba a comprar el mobiliario de las escuelas.

César Campuzano, habitante de Juliantla, lo vio varias veces a caballo recorriendo las calles de ese pueblo y cuenta vía telefónica que era alguien que podía andar como cualquier otro por la calle, “nadie lo molestaba”.

Juan Pablo, hijo de la dueña de la estética “Carla” y de voz apenas perceptible por el teléfono, dice que Joan Sebastian debió haber hecho muchas cosas, “tanto así que hasta una calle tiene su nombre”

“Hoy para Taxco es un día triste”, dice Carla, la dueña de la estética, “se murió nuestro orgullo”.

La canción que hizo famosa la localidad en la que nació el personaje decía “quiero volver con mis padres, mis hermanos, mis amigos, mis paisanos y mi perro fiel”, hoy cumplen a medias sus deseos, pues el artista será velado por cuatro días en Teacalco y no en Juliantla.


Joan Sebastian será recordado por suspaisanos de Juliantla como aquel que recorría el pueblo a caballo, siempreamable. Hoy ese pueblito en la montaña vive un día gris, pues despide a uno desus más grandes orgullos.

 

Juliantla fue el escape favorito delintérprete durante toda su vida y también donde hace muchos ayeres encontró elamor, aunque éste fuera pasajero.

De acuerdo con Efrén Peralta, dueño delhotel Antigua Posada, el cantante  además de ir seguido a Taxco deAlarcón, intentó seducir a una de sus primas, pero  ella no cayó en los redes del amor porque “era debuena familia”.

 

“Por ese entonces Joan estaba chavito,pero sí intentó seducir a una de mis primas, nada más que la prima no cayóporque era de buena familia, contó entre risas por teléfono.

 

Juliantla no era la única propiedad delcantante, también estaba el rancho de Teacalco, éste también escondido entrelas montañas y a veinte minutos de Taxco de Alarcón. Habitantes de Juliantladicen que el amor por el rancho del mismo nombre era más grande que por el deTeacalco ya que  además de hacerle una canción, ahí tenía lo más preciado:sus caballos.

 

Aunque al intérprete se le prohibiómontar desde hace siete meses, Esmeralda, la recepcionista del hotel que llevael nombre del cantante lo delató, “últimamente no se venía a pasear por aquí,pero yo sí lo vi dos que tres veces montar allá por su rancho, en Juliantla”,contó vía telefónica.

 

El título de ‘El rey del Jaripeo’ se loganó desde hace más de 16 años, cuando él era el encargado de organizar lasfiestas de Juliantla. Cada 2 de febrero, él organizaba cena, baile, carreras decaballo y cinco días de jaripeo.

 

Sus fiestas eran conocidas por lamayoría del pueblo, pero también sus aportaciones.  José Manuel Figueroa(verdadero nombre del cantante) pavimentó el tramo de carreteraJuliantla-Tlamacasapa, hizo modificaciones en la iglesia local, ponía el sonidoen las fiestas y ayudaba a comprar el mobiliario de las escuelas.

 

César Campuzano, habitante de Juliantla,lo vio varias veces a caballo recorriendo las calles de ese pueblo y cuenta víatelefónica que era alguien que podía andar como cualquier otro por la calle,“nadie lo molestaba”.

 

Juan Pablo, hijo de la dueña de laestética “Carla” y de voz apenas perceptible por el teléfono, dice que JoanSebastian debió haber hecho muchas cosas, “tanto así que hasta una calle tienesu nombre”

 

“Hoy para Taxco es un día triste”, medijo Carla, la dueña de la estética por teléfono, “se murió nuestro orgullo”.

 

La canción que hizo famosa la localidaden la que nació el personaje decía “quiero volver con mis padres, mis hermanos,mis amigos, mis paisanos y mi perro fiel”, hoy cumplen a medias sus deseos,pues el artista será velado por cuatro días en Teacalco y no en Juliantla.Joan Sebastian será recordado por suspaisanos de Juliantla como aquel que recorría el pueblo a caballo, siempreamable. Hoy ese pueblito en la montaña vive un día gris, pues despide a uno desus más grandes orgullos.

 

Juliantla fue el escape favorito delintérprete durante toda su vida y también donde hace muchos ayeres encontró elamor, aunque éste fuera pasajero.

De acuerdo con Efrén Peralta, dueño delhotel Antigua Posada, el cantante  además de ir seguido a Taxco deAlarcón, intentó seducir a una de sus primas, pero  ella no cayó en los redes del amor porque “era debuena familia”.

 

“Por ese entonces Joan estaba chavito,pero sí intentó seducir a una de mis primas, nada más que la prima no cayóporque era de buena familia, contó entre risas por teléfono.

 

Juliantla no era la única propiedad delcantante, también estaba el rancho de Teacalco, éste también escondido entrelas montañas y a veinte minutos de Taxco de Alarcón. Habitantes de Juliantladicen que el amor por el rancho del mismo nombre era más grande que por el deTeacalco ya que  además de hacerle una canción, ahí tenía lo más preciado:sus caballos.

 

Aunque al intérprete se le prohibiómontar desde hace siete meses, Esmeralda, la recepcionista del hotel que llevael nombre del cantante lo delató, “últimamente no se venía a pasear por aquí,pero yo sí lo vi dos que tres veces montar allá por su rancho, en Juliantla”,contó vía telefónica.

 

El título de ‘El rey del Jaripeo’ se loganó desde hace más de 16 años, cuando él era el encargado de organizar lasfiestas de Juliantla. Cada 2 de febrero, él organizaba cena, baile, carreras decaballo y cinco días de jaripeo.

 

Sus fiestas eran conocidas por lamayoría del pueblo, pero también sus aportaciones.  José Manuel Figueroa(verdadero nombre del cantante) pavimentó el tramo de carreteraJuliantla-Tlamacasapa, hizo modificaciones en la iglesia local, ponía el sonidoen las fiestas y ayudaba a comprar el mobiliario de las escuelas.

 

César Campuzano, habitante de Juliantla,lo vio varias veces a caballo recorriendo las calles de ese pueblo y cuenta víatelefónica que era alguien que podía andar como cualquier otro por la calle,“nadie lo molestaba”.

 

Juan Pablo, hijo de la dueña de laestética “Carla” y de voz apenas perceptible por el teléfono, dice que JoanSebastian debió haber hecho muchas cosas, “tanto así que hasta una calle tienesu nombre”

 

“Hoy para Taxco es un día triste”, medijo Carla, la dueña de la estética por teléfono, “se murió nuestro orgullo”.

 

La canción que hizo famosa la localidaden la que nació el personaje decía “quiero volver con mis padres, mis hermanos,mis amigos, mis paisanos y mi perro fiel”, hoy cumplen a medias sus deseos,pues el artista será velado por cuatro días en Teacalco y no en Juliantla.