Pensé que no se pondría peor el país, fui ingenuo: Luis Estrada

Luis Estrada, director de La dictadura perfecta, dijo que la película es "una crítica frontal no sólo al poder político sino también a los poderes fácticos". 
En la película Alfonso Herrera da vida a un periodista.
En la película Alfonso Herrera da vida a un periodista. (ladictaduraperfecta.com)

Ciudad de México

El director mexicano Luis Estrada regresa a la pantalla grande con una película que busca revelar quiénes son los que realmente gobiernan el país: los políticos o los medios. La dictadura perfecta, que será estrenada el 16 de octubre, es "una crítica frontal no sólo al poder político sino también a los poderes fácticos", asegura el cineasta. 

En una proyección especial en el Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México, Estrada aseguró que la cinta hará historia por el simple hecho de atreverse a ir a donde nadie ha ido, pues caricaturizó al Presidente en funciones y a los que están detrás de él. Sin embargo, el también director de la Ley de Herodes afirmó que la película es una ficción política, pues se desarrolla en el futuro entre los años 2016 y 2018.

"Cuando hice la Ley de Herodes yo pensé que el país no podía estar peor, esa era la idea, pero era un ingenuo. El país se ha deteriorado cada vez más" dijo. Estrada aseguró que lo que provoca miedo no es hacer películas sobre la realidad sino la realidad misma. 

De acuerdo con el director, la película bien pudo llamarse ¿Quién manda aquí? o Los dueños de la patria, pues reflejan a un México que se dice democrático pero que en el fondo es solo una simulación.

La misión de la cinta, aclaró Estrada, no es dar soluciones, sino exponer en la pantalla que "el lado más duro es que todos estamos retratados", ya que la sociedad mexicana es víctima y cómplice de los diversos fenómenos políticos y sociales al abordarlos con una creciente apatía.

Según el director, ya se han hecho suficientes comedias románticas que pintan un México turístico, por lo debe haber un testimonio que retrate la realidad que nos rodea. El hartazgo y el sentirse "parte de una maldición diabólica y satánica a la que el país está condenado" fue el detonante principal que llevó a Estrada a hacer el filme, seguido de su paternidad y la interrogante sobre qué país heredará a sus hijos.

"El miedo y la autocensura llegaron para quedarse y se hereda generacionalmente" aseguró, pues los jóvenes siempre le preguntan sobre el riesgo de hacer un cine crítico y contestatario, como si aún se viviera en el régimen represor de hace algunos años.

El financiamiento de la cinta fue el tema principal de la charla. "En México quien te ayuda a financiar además de las instancias son los señores que he retratado". El director de Infierno aseguró que Televisa lo ayudó en un inicio a través de un estímulo fiscal, pero que después no estuvieron interesados y abandonaron el proyecto, por lo que tuvo que buscar nuevos distribuidores y reintegrar el dinero.

Al respecto, agregó que la decepción de que se salieran no fue por el tener que endeudarse "sino que pensó que era una señal de apertura y autocritica", pues la empresa ha sido fuertemente cuestionada por su rol en las elecciones pasadas y agregó que los periodistas son los que tienen que preguntarles a ellos por qué de sus motivos para apoyarlo o no.

La dictadura perfecta, la nueva película de Luis Estrada, se estrenará mil 200 salas en todo el país el 16 de octubre.