El placer de hacer que todo suene en el Vive

Armando Muñoz junto con un equipo de 10 personas son los encargados del audio en tres de los escenarios del Vive; ver a la gente "saltar con lo que haces" es la recompensa como técnicos de audio.

Ciudad de México

"Quitarte los audífonos, darte la vuelta y ver a 15 o 20 mil personas saltando con lo que haces", ese es el momento que más le gusta a Armando Muñoz, técnico de audio que este 2014 participa en su sexto Vive Latino.

Armando es la cabeza de un equipo de 10 personas, todos ellos de Clemente Records, a quienes une la pasión por hacer sonido.

"Aguantamos las desveladas, las no comidas", comenta, porque les gusta lo que hacen.

Armando y su equipo son los encargados de que todo suene, y que suene bien, en tres escenarios del Vive: la carpa Rockampeonato, Momentos Indio y Rock & Libros.

La jornada empieza a las ocho de la mañana. En la bodega se prepara el equipo. Luego se acomoda todo en el escenario.

Con apenas 23 años de vida, Job tiene seis de experiencia en el área de sonido y está en su cuarto Vive.

Él es encargado de que todo el equipo esté a la mano, micrófonos, bocinas, cables, amplificadores y la consola. Incluso un multímetro para que un alto voltaje no truene el equipo.

"Mi trabajo es que suene", dice. Si algo está mal conectado o en mala posición, no sonará bien.

Después toca al ingeniero ecualizar para tener el mejor sonido posible.

"Es divertido escuchar a un músico tocar en tu equipo, ver que lo que hiciste lo disfruta mucha gente", señala al tiempo que esboza una sonrisa de oreja a oreja.

Es un trabajo que demanda precisión, "estar al tiro" con todos los detalles, destaca Job.

"Y sobre todo te tiene que gustar", comenta Armando, quien con más de 23 años de experiencia sabe sobrellevar el estrés de manejar el audio en conciertos.

Un evento como el Vive Latino se disfruta porque "ves feliz a la gente", afirma Armando.

Con seis ediciones de este evento en su trayectoria, él y Clemente Records disfrutan de hacer sonido no para las bandas, sino para el público que abarrota el Foro Sol.