ENTREVISTA | POR HÉCTOR GONZÁLEZ/ DOMINICAL

Jaime López

"No me interesa ser carne de cañón de causas nobles”

Llegó al DF de Matamoros y, cuando no tenía de donde agarrarse, tomó el rock como bandera
Llegó al DF de Matamoros y, cuando no tenía de donde agarrarse, tomó el rock como bandera.

Llegó al DF de Matamoros y, cuando no tenía de donde agarrarse, tomó el rock como bandera. Reacio a involucrarse con grupos o causas políticas, Jaime López sostiene que su activismo está en su trabajo. Piezas como “La Primera Calle de la Soledad”, “Chilanga Banda” y “Sácalo”, ya forman parte del cancionero popular mexicano. El músico se presentará por primera vez en el Lunario capitalino el martes 6 de octubre.

 

¿Al mirar al pasado qué ve?

Más que hacer una revisión, tomo lo que aún funciona y lo sumo a lo que hago sobre la marcha. No soy una persona nostálgica.

 

¿Qué determina el sonido que trae en determinado periodo?

Son varias cuestiones: la personal, la que traes como individuo, las endorfinas, los nervios... Yo parto de asuntos individuales derivados de una cuestión de grupo y no tanto del colectivismo que coarta las libertades individuales; eso lo aplico en todo, incluso en las relaciones de pareja.

 

Aunque de un tiempo a esta parte suena más rockero…

El rock es una nación “radiopinta”, se tiene la idea de que es monolítico y pétreo, pero realmente incluye todos los folclores. En lo personal, he tratado de trascender el regionalismo: actúa localmente, piensa globalmente. Soy un foráneo forever.

 

Rigo Tovar fue su paisano, ¿lo conoció?

Personalmente lo conocí poco. Musicalmente, desde que arrancó; y como paisano, conozco los lugares comunes de los que él se agarró. Hasta que grabé el disco Nordaka, se interesó en mí. Después coincidimos en un viaje a Nuevo Laredo o Tampico.

 

¿Pero nunca tocaron juntos?

En vida no, pero hace 8 años le dedicaron un disco homenaje: Rigo es amor, y me tocó cerrarlo con su canción “Testamento”.

 

De pronto Rigo se puso de moda. ¿Hubo una revaloración?

Desgraciadamente en este país el culto a la muerte es tremendo y tal pareciera que vales más muerto que vivo. Debo agradecer el aprecio que sí he tenido en corto y a veces más en largo. Siempre he sentido que estorbo más vivo y, solo por chingar, no me voy a morir. Soy inmoral.

 

Como decía Héctor Lavoe, “si no me quieren en vida, no me lloren”.

O mejor dicho, “ámenme ahora” o “llórenme ahora”. Después no tiene mucho caso.

 

¿Es verdad que se negó a salir en el filme Rupestre. El documental?

Esa es una historia aparte. No tengo problema con los eventos mediáticos, la cuestión es cuando son desinformativos. Después del juicio que me hicieron a mediados de los ochenta, cuando murió Rockdrigo, yo me volví una especie de Caín y él Abel. Rockdrigo y yo nos llevábamos muy bien, pero a mí no me van a creer. Él me vio haciendo “La Primera Calle de la Soledad”, fue mi manifiesto en acción y no con palabras. Lo respetó tanto como yo respeté su manifiesto. Me quisieron hacer parte del rupestrismo y supeditar a Rockdrigo. Yo no tengo problemas con él ni con su santa memoria, por mí canonícenlo, pero yo no soy su apóstol. A él lo mató la indiferencia, no el temblor, ese muerto no lo cargo yo. He sobrevivido a todas estas cuestiones.

 

¿Le hizo justicia la revolución?

No me importa ni la revolución ni la justicia. Ni tampoco hacer de la injusticia un mercado. A mí no me interesa ser carne de cañón de causas nobles; en todo caso, pregono con el ejemplo pero no para que haya otros Jaimes López. Mi trabajo es mi activismo político. No soy un héroe, tampoco soy un estudiante normalista carne de cañón; ni soy el hijo de un poeta renombrado o que no era renombrado y después se hizo famoso por tener un hijo muerto. Es jodido comerciar con la muerte de alguien. No más héroes por favor.

 

 

RECUADRO

Nació en Matamoros, Tamaulipas, en 1954. A los 16 años viajó a la Ciudad de México, donde estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Obtuvo el último lugar del Festival OTI en 1985 con su canción “Blue Demon blues”. Ha grabado los discos, La Primera Calle de la Soledad, ¿Qué onda ese?, Nordaka, Por los arrabales, Jaime López y su Hotel Garage, Di no a la yoga y, en colaboración con José Manuel Aguilera, Odio fonky y No más héroes por favor, entre otros.