Joaquín Sabina inunda el auditorio Telmex con su nostalgia

El cantautor español ofreció una velada de recuerdos y las novedades de "Lo niego todo"
Joaquín Sabina en el auditorio Telmex
Joaquín Sabina en el auditorio Telmex (Cortesía auditorio Telmex)

Guadalajara

Desde una hora antes del concierto de Sabina, los corredores del auditorio Telmex ya estaban en plena ebullición, más de un aficionado compraba la playera del concierto o un bombín negro para entrar en contacto con el juglar de la noche.

Joaquín Ramos, quién venía desde Tepic, "a su enésimo concierto de Sabina", comentó que "escuchar su música ya es sublime, ahora venir aún concierto es conectarte con la vida, no hay quien cante mejor al momento, me gustan todas sus canciones y me gustaría escuchar una que no va a cantar Leningrado".

Omar Alvarado y Mariana Onofre, quienes venían desde San Luis Potosí a su tercer concierto y a quienes se les veía con toda la emoción y el atuendo Sabina mencionaron que "ver a Sabina significa poesía, significa mucho. Ojalá que cante Peces de Ciudad".

El concierto empezó con un poco de retraso, pero muchos de los fans que veían el partido Toluca-Chivas agradecieron está pequeña demora.

El escenario estaba decorado con una pantalla que parecía un tríptico en el que unas imágenes de periódicos dieron entrada al juglar que inicio con la canción que da nombre a la gira "Lo niego todo".

Terminada la canción, Sabina exclamó "pido perdón por el retraso, de una semana, pero falló mi débil salud de hierro. Y ¿cómo van las chivas? Arriba las chivas" y siguió con Quien más, quien menos.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando recordó a José Alfredo y a Chavela Vargas con su famoso Por el Boulevard.

El irreverente poeta reconoció a Guadalajara como "una ciudad de pintores y poetas, siempre que salgo de aquí llevo las maletas con los obsequios que me dan mis amigos de aquí: cuadros, libros, por eso dedico esta canción a Claudia Huizar" e inició con una de las canciones más esperadas de noche "Peces de ciudad".

Después de la muy coreada Magdalena, dejó espacio a los músicos que se presentaron cada uno con una canción.

"Debo agradecer a los que están detrás de mí, que han permanecido conmigo más que las mujeres con las que me he casado", Jaime Azúa, en la guitarra; Pedro Barceló, en la batería; la bajista argentina Laura Gómez y Mara Barros, quien le acompañó con su voz dulce y su baile sensual, al que los asistentes respondieron con más de un silbido.

Ya casi para finalizar, llegó otra de las más esperadas "Y nos dieron las diez", "Princesa", "Contigo".

Ayer por la noche el Auditorio Telmex fue testigo de la melancolía de Joaquín Sabina en una emotiva velada a la que asistieron cerca de 8 mil personas, que se prolongó hasta las 11 y que finalizó con Pastillas para no soñar.

MEMLL