Viven una Noche “mágica y cósmica” con Jesse & Joy

Los hermanos dieron un show inolvidable como parte de su gira Un besito más, en el que el público se dejó llevar en un viaje musical con temas como "Corre" y "Chocolate".
“Me siento como en casa”, dijo Joy
“Me siento como en casa”, dijo Joy (Cortesía Auditorio Telmex)

Guadalajara

Las pantallas del Auditorio Telmex se encendieron minutos después de las 21:30 horas; imágenes de platos con coloridos mosaicos flotando al ritmo de "Sobre las olas", de Juventino Rosas, sirvieron para marcar la primera llamada del concierto de Jesse & Joy, y arrancaron la primera oleada de gritos de la velada.

Los músicos que acompañan a los hermanos salieron al escenario como señal de la segunda llamada, para que finalmente Jesse & Joya parecieran y generaran una gran emoción y revuelo que no paró durante toda la noche.

"Qué pena me da" fue el primer tema que interpretaron los músicos mexicano-estadunidenses, con fuertes percusiones y energía que se desbordó desde la primera hasta la última canción de la noche.

Siguieron con "No soy una de esas", tema con el que el público dejó sus asientos y el humo encuadró la presentación. "¡Ay!",gritaba Joy, y la gente le respondía en coro: “¡Ay!”. La interacción entre los hermanos, quienes durante el espectáculo se hacían bromas, conversaban y hasta compartían el micrófono, fue la principal atracción de la noche.

La banda también demandó la atención, con enérgicos golpes en las percusiones o con pases de baile en la sección de metales, perfectamente coordinados, no hubo ni un solo segundo de aburrimiento bajo los reflectores.

“Ya no quiero”, que pertenece asu primera producción discográfica, generó un coro general, así comosu éxito “Chocolate”.

“¿Cómo está nuestra ciudad favorita de la República Mexicana”, preguntó Joy a sus fanáticos después de la cuarta canción de la noche. “La gente piensa que somos de aquí,y ya me lo empiezo a creer porque me siento como en casa”, señaló, para después ser respondida con gritos de emoción por parte de los tapatíos.

Durante las siguientes casi dos horas, se desató una cadena de complacencias y conexión con la audiencia, a la que prometieron, y entregaron, “una noche mágica y cósmica”, e invitaron a cantar “a todo pulmón y corazón”. La invitación no llegó a oídos sordos, pues los asistentes corearon no sólo los coros, sino canciones completas.

La entrega de los fans se vio igualmente correspondida: lluvia de papelitos y serpentinas adornaron el cielo, pero la música fue lo que realmente hizo la unión. Al finalizar el éxito “Con quién se queda el perro”, no pudieron dejar de admirar la labor de los asistentes con un “¡Qué bonito cantan, Guadalajara!”.

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando recordaron a su papá, fallecido hace un par de años, a quien le dedicaron la canción que nombra al disco y la gira, la cual han continuado durante más de un año, “Un besito más”, la cual fue acompañada por miles de luces provenientes de los celulares del público.

“Me quiero enamorar”, “Me voy” y “Corre” fueron igualmente recibidas y los hermanos probaron ser animadores natos: no sólo incluyeron al auditorio completo al aludir al público tanto de las primeras filas sino a los de más atrás, también los incluyeron en sus juegos familiares, o, cuando en “Adiós”, Jesse tomó el celular de una de las niñas de la primera fila y se tomó una selfie. Después de una breve pausa, el dueto regresó para soltar algunas de las favoritas del público, como “Espacio sideral” y “La de la mala suerte”, cumpliendo su promesa de hacer de su concierto una velada cósmica llena de magia.

SRN