El adiós de 'Chente' será en un escenario más grande que el de los Rolling

El escenario para el concierto Un azteca en el Azteca, con el que Vicente Fernández se despedirá de la escena musical, mide más de 77 metros de largo y tiene una altura de 70 metros.

México

Los preparativos para el concierto de Vicente Fernández van a marchas forzadas para recibir a más de 80 mil personas en el estadio Azteca el próximo sábado, en la despedida oficial de la escena musical, con el concierto Un azteca en el Azteca.

Son alrededor de 300 personas las que se encuentran acondicionando el lugar y 150 más que están en el área de operación y comunicación para ofrecer un escenario que, aseguran, "será más grande que el de los Rolling Stones.

"Es un escenario que mide de punto a punto más de 77 metros de largo y tiene una altura de 70 metros. Es un escenario mucho más grande que el de The Rolling Stones y el de Paul McCartney. Es digno para un rey, digno para don Vicente y digno para las 88 mil personas que estarán aquí el sábado disfrutando de este espectáculo que va a ser histórico", destacó Carlos de la Torre, director general de Grupo Fernández, encargado de la logística y operación de este show.

"La construcción del escenario se está haciendo 24 horas al día con turnos de ocho horas. Es una expectativa muy grande la que se tiene y no los vamos a defraudar, la estructura está casi al ciento por ciento, solo le falta subirlo, poner pantallas, luces y una ilustración de un águila real, que va a estar cuidándolo", agregó.

El concierto está programado para empezar a las 9 de la noche y por lo menos durará tres horas; pues se tienen contempladas 45 canciones; sin embargo, Chente tendrá la última palabra para elegir hasta cuándo lo quiere terminar.

"Vicente está entero, está hecho un roble, está más galán que nunca y está más que listo para este concierto.

"Habrá una silla que se pondrá en el escenario, hay momentos donde va a cambiar de vestuario y son los momentos donde podrá estar más tranquilo para seguir adelante", dijo.

El 90 por ciento de los boletos fueron regalados y el resto se vendió en la compra de una playera conmemorativa para que personas que vinieran de otras partes del mundo tuvieran su lugar asegurado.

"Viene gente con su familia, con sus papás, viene gente con sus hijos. Las nuevas generaciones necesitan de esta música mexicana, que hoy por hoy se ha ido abandonando, pero creo que este tipo de eventos hace que todos volteen y sepan que esta música mueve sentimientos", enfatizó.

A pesar de que la mayoría de las entradas se dieron sin ningún costo, algunos revendedores ya se encuentran a las afueras del estadio Azteca ofreciéndolos por arriba de los 300 pesos; no obstante, el directivo exhortó a que no los compren.

"Si alguien les quiere revender un boleto, que lo tomen, pero váyanse corriendo y métanse al estadio porque ese boleto no tiene costo. No tienen por qué pagar", enfatizó el directivo, quien supervisa todos los detalles de la producción que este sábado será el marco de emociones.

Claves
Los detalles

  • El escenario está ubicado a lo largo de la cancha del estadio Azteca y cuenta con dos pantallas en las laterales.
  • Los boletos aún se están regalando en algunas estaciones de radio. Este concierto será el último, ahora sí, aseguró el directivo.